Un operativo conjunto en el centro de la Franja de Gaza terminó con la vida de Farah Hamed, un alto mando del brazo armado de Hamás. Este individuo operaba desde hace años en la sede de Judea y Samaria y participó activamente en los combates recientes.
Durante su historial delictivo, impulsó múltiples ataques en la región de Judea y Samaria. Integró la peligrosa célula de Silwad, responsable de atentados graves en la zona de Binyamin que dejaron un saldo de varios civiles muertos y heridos.
Entre los crímenes adjudicados a este grupo destacan los asesinatos de Esther Galia en noviembre de dos mil dos y de Zvi Goldstein a mediados de dos mil tres. Pocos meses después, en agosto, el mismo comando acribilló a Shalom Har-Melech, esposo de una actual legisladora israelí.
Su participación directa también quedó registrada en el ataque a tiros ocurrido en Ein Yabrud en octubre de dos mil tres. En ese trágico suceso murieron tres soldados israelíes: Elad Pollak, Roi Yaakov Solomon y Erez Idan.
Aunque fue capturado por sus crímenes, recuperó su libertad en dos mil once tras ser incluido en el histórico intercambio de prisioneros por Gilad Shalit. Tras ser enviado a Gaza, nunca abandonó la actividad armada; por el contrario, se dedicó a reclutar y dirigir a nuevos miembros de la organización para seguir orquestando actos violentos en Judea y Samaria.










