La polémica por el servicio en el Cuerpo de Blindados se intensificó tras la adhesión de otros 11 directores de yeshivot de hesder, junto con dos rabinos que pidieron permanecer en el anonimato, a una carta que llama a sus alumnos a no alistarse en esa rama del Ejército de Defensa de Israel por el avance de la integración de mujeres combatientes.
Entre los nuevos firmantes figuran el rabino Michael Aharonov, de la yeshivá de Ma’ale Efrayim; el rabino Elisha Yinon, de Afula; el rabino Shlomo Shashon, de Beit She’an; y el rabino David Amitai, de la yeshivá de Avinoam. También se sumaron el rabino Eyal Yaakovovitz, de Safed; el rabino Yehoshua Schmidt, de Nachalat Yosef; el rabino Shlomo Binyamin, de la yeshivá Lev Ladaat; el rabino Eliahu Mali, de Jaffa; el rabino David Turgeman, de Dimona; y los rabinos Eran Tamir y Avihu Fishpeder, de Ashkelon.
La carta rabínica sostiene que el servicio en blindados queda prohibido según la halajá tras la decisión judicial que impulsa un programa piloto para integrar mujeres combatientes en unidades de maniobra.
En la carta, los directores de las yeshivot afirman que la decisión del Tribunal Superior de Justicia de obligar al Ejército israelí a integrar mujeres combatientes en los blindados de maniobra los llevó a concluir que el servicio en ese cuerpo está prohibido según la halajá. Los rabinos señalan que la postura fue adoptada tras una deliberación rigurosa y declaran que ya no enviarán a sus alumnos al Cuerpo de Blindados a partir del próximo ciclo de reclutamiento.
Los firmantes también plantean acusaciones contra el Ejército, al que atribuyen una falta de atención a sus objeciones y a las solicitudes de alumnos destinados al servicio. La carta convierte una tensión prolongada en una posición pública y coordinada de varios referentes del sector religioso-nacional vinculado a las yeshivot de hesder.
El Ejército israelí defiende el programa piloto en blindados
En el Ejército israelí intentan contener la controversia y sostienen que, incluso si se aprueba el programa piloto previsto para la integración de mujeres, hombres y mujeres no servirán juntos en la misma compañía. La Portavocía del Ejército aclaró que el Tribunal Superior de Justicia no ordenó un reclutamiento generalizado de mujeres combatientes, sino la realización de una primera experiencia para su evaluación.
Según la posición militar, el asunto todavía no fue presentado ante el jefe del Estado Mayor para un debate y una resolución definitiva. El Ejército afirma que el programa piloto se ejecutará con estricto respeto de la Orden de Servicio Conjunto y con el cumplimiento de todos los estándares operativos y profesionales requeridos.
Desde las FDI añadieron que en los últimos meses se mantiene un contacto constante entre altos mandos y los directores de las yeshivot de hesder, así como con representantes del público religioso-nacional. Ese diálogo, según el Ejército, busca abordar las implicaciones del programa y las necesidades de los distintos sectores que integran sus filas.
La institución militar subrayó además que, tras unos dos años y medio de guerra intensa y en múltiples frentes, necesita a todo combatiente, hombre o mujer. En ese marco, considera de máxima importancia la integración de todos los sectores de la población, con un esfuerzo por preservar sus formas de vida y sus necesidades particulares.
Como cierre, el Ejército israelí destacó que valora y aprecia la contribución de los alumnos de las yeshivot de hesder al esfuerzo de seguridad en todos los frentes. La disputa, sin embargo, mantiene abierto un choque entre criterios religiosos, decisiones judiciales, necesidades operativas y la política de integración de mujeres en funciones de combate.