El Mall of America, en Minnesota, era el objetivo de un presunto ataque que, de acuerdo con la acusación federal, respondía al apoyo al Estado Islámico (ISIS) y a la creencia de que el centro comercial tiene propietarios judíos. Las autoridades atribuyen el plan a Sheikh Abdullahi Mohamud, de 18 años, residente de Richfield, quien habría pretendido matar entre 30 y 60 personas.
El joven habría fijado el 24 de octubre como fecha del tiroteo. Su intención, de acuerdo con los mensajes que le atribuyen los investigadores, era actuar durante una “Celebración de las Artes Hmong” en el centro comercial y atacar a personas asiáticas y a otras personas no musulmanas.
La declaración jurada citada por CNN recoge la presunta explicación de Mohamud sobre la elección del lugar. En un mensaje sostuvo que el centro comercial pertenecía a judíos y que la muerte de incluso 30 personas haría que los clientes dejaran de acudir. También expresó su deseo de perjudicar a los judíos y comparó ese propósito con el atentado de 2025 en Bondi Beach, Australia, dirigido contra la comunidad judía.
Desde 2024, Mohamud habría intercambiado cientos de mensajes con una fuente del FBI sobre sus intenciones. Entre ellos figuraba un video que él mismo grabó para jurar lealtad a ISIS. Las autoridades sostienen que mencionó como modelos el tiroteo de 2016 en la discoteca Pulse, en Florida, y el ataque de Bondi Beach.
El FBI detuvo al sospechoso después de que comprara un rifle AK-47 y municiones a un agente encubierto. El director de la agencia, Kash Patel, afirmó que Mohamud pretendía usar el arma en una matanza en apoyo de ISIS y que la intervención frustró el plan.
La fiscalía federal de Minnesota le imputa un cargo por recibir a sabiendas un arma de fuego y municiones para cometer un delito federal de terrorismo. El fiscal Daniel Rosen sostuvo que la denuncia penal describe medidas concretas para preparar asesinatos en nombre de ISIS.










