Alemania acogió con satisfacción el alto el fuego de diez días entre Israel y Hezbolá anunciado por el presidente Donald Trump, y llamó al desarme efectivo de la organización terrorista como condición para una paz duradera en la región.
“La seguridad duradera en la región solo será posible con el desarme efectivo de Hezbolá”, afirmó el ministro de Asuntos Exteriores, Johann Wadephul, en un comunicado, en el que subrayó que corresponde al Gobierno libanés “aplicar esto de manera efectiva”.
Wadephul señaló que la tregua “puede ofrecer a la población de ambos lados de la frontera un respiro importante” y que las conversaciones directas iniciadas esta semana en Washington —las primeras desde 1993— abren la puerta a “un futuro como buenos vecinos”, siempre que se respeten los intereses de seguridad de Israel y la integridad territorial y soberanía del Líbano.
El ministro reclamó además que ambas partes trabajen en la seguridad fronteriza, la protección de la población civil a lo largo de la Línea Azul y la seguridad de las fuerzas de paz de la ONU desplegadas con la FPNUL. Agradeció a Washington “sus esfuerzos como mediador, especialmente durante los últimos días”.