Hasta ocho aviones cisterna KC-135 de Estados Unidos y un máximo de 250 militares podrán desplegarse en Bulgaria entre el 24 de julio y el 1 de octubre de 2026, después de que el Parlamento aprobara una solicitud presentada por Washington el viernes.
La medida recibió 136 votos a favor, 13 en contra y dos abstenciones. Las aeronaves y el personal serán destinados a la base aérea de Bezmer, en el sureste del país, para respaldar operaciones en Oriente Medio.
La autorización coincide con la amenaza del presidente estadounidense, Donald Trump, de ampliar los ataques militares contra Irán y con el envío de más aviones cisterna estadounidenses a la región. Al mismo tiempo, Israel busca retirar parte de las aeronaves de este tipo estacionadas en el aeropuerto Ben Gurion.
Los aviones militares de Estados Unidos desplegados desde hace meses en el aeropuerto de Tel Aviv reducen la cantidad de vuelos comerciales que pueden operar en esas instalaciones.
Tras conocerse ayer la posibilidad del despliegue en Bulgaria, Teherán advirtió a Sofía que cualquier respaldo a las operaciones militares estadounidenses convertiría al país en “cómplice de agresores y criminales”.
El primer ministro búlgaro, Roumen Radev, negó, sin embargo, que el territorio nacional vaya a servir como plataforma para lanzar ataques contra Irán.
“Estos aviones cisterna se utilizarán exclusivamente para misiones logísticas y de reabastecimiento en vuelo fuera del espacio aéreo búlgaro”, afirmó.






