El Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó que cuatro ciudadanos estadounidenses viajaban en el vuelo FZ1073 de Flydubai, que partió de Dubái con destino a Tel Aviv y terminó en el aeropuerto de Tabuk, en Arabia Saudita, tras el grave incidente ocurrido a bordo.
La embajada estadounidense y el consulado en Yeda mantienen contacto con las autoridades saudíes, que investigan lo sucedido en Tabuk. El gobierno estadounidense indicó que está preparado para prestar asistencia consular a los cuatro ciudadanos y señaló que la protección de sus nacionales en el extranjero forma parte de sus responsabilidades.
El vuelo transportaba a unos 180 pasajeros israelíes. Durante el incidente, el Boeing 737 MAX 8 descendió con rapidez desde una altitud cercana a los 35.000 pies. Los datos de FlightRadar registraron una tasa de descenso de unos 31.000 pies por minuto y una velocidad sobre el terreno superior a 500 nudos, equivalente a unos 930 kilómetros por hora.
En los sistemas de seguimiento apareció el código de emergencia 7500, utilizado en aviación para señalar una interferencia ilícita. Tras esa alerta, aviones de combate despegaron en Israel y las salidas desde el aeropuerto Ben Gurión quedaron detenidas de forma temporal.
Los testimonios reunidos después del incidente apuntaron a un intento deliberado de hacer caer el avión. De acuerdo con esa versión, el copiloto, residente de Omán, sacó una navaja, apuñaló repetidas veces al capitán emiratí y empujó los mandos hacia abajo.
Varios pasajeros israelíes entraron en la cabina, redujeron al atacante y lo inmovilizaron. El miembro de la tripulación herido y un piloto de reemplazo de Fiyi que viajaba en el avión ayudaron a detener el descenso alrededor de los 15.000 pies y a recuperar el control de la aeronave.
Dentro del avión, algunos pasajeros recitaron “Shemá Israel” y salmos al creer que podían morir. Las grabaciones hechas después mostraron sangre en paredes y puertas, a un pasajero israelí con el rostro ensangrentado y al capitán herido en el suelo con una máscara de oxígeno, mientras otros pasajeros le pedían en inglés que permaneciera consciente.
El avión aterrizó en Tabuk, un aeropuerto que también alberga una base aérea militar. Fuerzas de seguridad saudíes rodearon la aeronave después del aterrizaje. Más tarde, los pasajeros israelíes cantaron “Od Avinu Jai” y “Am Israel Jai” dentro de la cabina.
Los viajeros permanecieron durante horas en Arabia Saudita. Después, Flydubai envió un avión de reemplazo a Tabuk y todos los pasajeros salieron del país rumbo a Israel. La administración del aeropuerto de Tabuk indicó que el vuelo alternativo despegó a las 17:40.
La confirmación de que cuatro pasajeros eran también ciudadanos estadounidenses incorporó a las representaciones de Estados Unidos en Arabia Saudita al seguimiento del caso, junto con las autoridades saudíes, israelíes y emiratíes implicadas en la investigación y en las gestiones posteriores al incidente.










