El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, afirmó que Washington ha enviado equipos a distintos países para exigir medidas destinadas a aislar económicamente a Irán. En una publicación en X, sostuvo que esa campaña ya ha producido resultados y destacó restricciones recientes contra aerolíneas y bancos iraníes.
Bessent atribuyó a esa presión la suspensión de vuelos de Mahan Air hacia Turquía y Omán. También dijo que Emiratos Árabes Unidos detuvo todos los vuelos de aerolíneas iraníes. Dubái, principal centro comercial de los Emiratos, recibe múltiples vuelos diarios procedentes de Irán y mantiene una amplia comunidad iraní y estrechos vínculos comerciales con el país.
Las medidas también alcanzaron al sector bancario. El miércoles, el banco central de Emiratos Árabes Unidos bloqueó las transacciones hacia y desde Irán de las sucursales del Bank Melli. La entidad emiratí acusó al banco iraní de incumplir normas sobre lavado de dinero, terrorismo y proliferación de armas.
Turquía, por su parte, revocó la semana pasada la licencia del Bank Mellat de Irán. El banco, de carácter semiprivado, ha estado sujeto durante años a sanciones occidentales.
Bessent compartió además un artículo del Wall Street Journal que sitúa al subsecretario adjunto del Tesoro para financiación del terrorismo, Jonathan Burke, en una gira de dos semanas por Oriente Medio y Europa. El viaje tuvo como objetivo impulsar el plan que Bessent denominó “Día D económico” contra Teherán. El Journal afirmó que el Tesoro estadounidense ha mantenido conversaciones con más de 50 países.
El lunes, Bessent aseguró que todas las aerolíneas iraníes terminarán por quedar fuera de operación en el mundo. No obstante, compañías iraníes de menor tamaño mantienen rutas internacionales, en especial hacia China, país que rechaza someterse a la presión de Estados Unidos.










