Estados Unidos retiró los 12 bombarderos B-1 que mantenía en RAF Fairford y los envió de regreso a sus bases en territorio estadounidense después de recibir información de inteligencia sobre un posible ataque con drones atribuido al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.
La decisión coincidió con una investigación británica sobre un posible atentado contra la base aérea. Seis ciudadanos británicos fueron arrestados por presuntos delitos de explosivos y terrorismo después de que tres camionetas sospechosas fueran detectadas en dirección a Fairford. Los seis quedaron después en libertad bajo fianza. La policía indicó que no halló explosivos en los vehículos.
Las autoridades británicas vincularon el incidente con Irán. Teherán negó cualquier participación, aunque había declarado antes que considera objetivos legítimos las bases empleadas para atacar territorio iraní. RAF Fairford se encuentra a unos 160 kilómetros al oeste de Londres y ha recibido bombarderos estadounidenses durante décadas de conflictos en Oriente Medio.
El posible plan contra RAF Fairford

Funcionarios estadounidenses y europeos citados por The Wall Street Journal sostuvieron que Irán preparó un plan para atacar los aviones y matar a militares estadounidenses destinados en la base. Ese plan formaría parte de una operación más amplia del CGRI contra activos militares de Estados Unidos.
El mismo reporte atribuyó al CGRI el reclutamiento de varios ciudadanos británicos para ejecutar el ataque con drones y señaló que la operación contemplaba varias fases, entre ellas una distracción en una zona cercana.
Funcionarios consultados por The New York Times consideraron que el plan pudo tomar como referencia, de forma general, el ataque ucraniano con drones lanzados desde territorio ruso el año anterior, que destruyó bombarderos estratégicos rusos y causó daños en varias bases.
Un funcionario estadounidense indicó que la inteligencia reciente estaba relacionada con advertencias surgidas unas tres semanas antes. Durante el fin de semana aumentó la preocupación entre los mandos, lo que llevó a trasladar los bombarderos.
Trump y Vance atribuyeron la amenaza a Irán

El presidente Donald Trump afirmó que los B-1 fueron trasladados para no exponerlos a una amenaza y dijo que quienes estaban detrás de ella tenían vínculos con Irán, aunque no ofreció más detalles.
El vicepresidente JD Vance explicó que la Fuerza Aérea actuó por precaución. También afirmó que el gobierno estadounidense considera con un grado importante de confianza que Irán intenta cometer actos de terrorismo contra Estados Unidos y otros países.
El secretario de Estado Marco Rubio redujo la importancia de una posible relación entre la salida de los bombarderos y la investigación policial. Señaló que las rotaciones y los desplazamientos de aeronaves entre distintas regiones pueden responder a ejercicios.
El Pentágono sostuvo que la fuerza de bombarderos estadounidense conserva su capacidad para realizar ataques globales de precisión. Un alto funcionario militar de la OTAN afirmó que la retirada de los B-1 no altera las capacidades defensivas de la alianza ni la respuesta conjunta de sus 32 miembros.










