Irak aseguró que sus fuerzas armadas “no permanecerán en silencio” después del ataque aéreo del martes contra un emplazamiento vinculado a las Fuerzas de Movilización Popular (FMP), una coalición de milicias proiraníes integrada en el aparato militar iraquí.
La oficina del primer ministro iraquí afirmó en X que, pese a los intentos del país por mantenerse al margen de la guerra en Irán, “los ataques condenables que han tenido como objetivo a nuestras unidades militares han persistido, el más reciente de los cuales ocurrió esta mañana en una agresión traicionera contra la clínica militar de Al-Habbaniyah, afiliada al Ministerio de Defensa”.
Según Al Jazeera, el bombardeo alcanzó posiciones de las FMP, que forman parte de las fuerzas armadas regulares de Iraq, aunque dentro de ellas operan brigadas ligadas a grupos respaldados por Irán. Las FMP responsabilizaron a Estados Unidos por la acción, en la que murió uno de sus comandantes y otros 14 combatientes.
En su comunicado, Iraq sostuvo que “el gobierno y las fuerzas armadas poseen el derecho a responder por todos los medios disponibles de conformidad con lo que estipula la Carta de las Naciones Unidas”, y añadió que “no permanecerán en silencio frente a la santidad de la sangre de nuestros heroicos mártires”.
El gobierno iraquí también advirtió que el ataque “perjudica la relación que une a los pueblos de Iraq y los Estados Unidos de América”.
El primer ministro Mohammed Shia Al-Sudani anunció que el Ministerio de Asuntos Exteriores entregará al encargado de negocios de Estados Unidos “una nota oficial de protesta, en términos enérgicos, que incluya nuestra posición firme e inquebrantable en la preservación de la soberanía iraquí, y condene las acciones irresponsables que han desembocado en este crimen atroz”.
Además, Iraq informó que presentará una queja ante el Consejo de Seguridad de la ONU.