Las exportaciones de cereales de Rusia a Irán se han estancado debido a la guerra en el país, según informan fuentes a Reuters, aunque Irán, el tercer comprador de cereales de Rusia, ya ha comprado y transportado hasta el 95 % de sus compras previstas de trigo ruso para esta temporada.
Dos fuentes de empresas exportadoras rusas, que prefieren mantener el anonimato, afirman que los envíos de cereales con destino a Irán desde el mar Negro y el mar Caspio se han detenido, aunque los exportadores siguen intentando cumplir los contratos existentes.
“Hay necesidad de suministros, pero por ahora se han suspendido”, afirma una de las fuentes.
“Creo que se reanudarán en cuanto sea posible, tanto para las categorías de piensos como de productos alimenticios. Irán ha tenido una mala cosecha este año y un clima difícil y seco”, añade la fuente.
Los compradores de Oriente Medio, como Israel, Egipto, Turquía, Arabia Saudí e Irán, son mercados clave para el grano ruso, aunque Rusia está tratando de diversificar los envíos a Asia, África y América Latina.
Las fuentes afirman que las exportaciones a otros compradores continuaron sin interrupción, pero los recientes ataques han provocado un aumento de los costes de transporte y de las primas de seguros, y han creado dificultades de pago que afectan a los bancos del Golfo.
Los analistas de la empresa de transporte ferroviario de cereales Rusagrotrans afirman que Irán importó casi 6 millones de toneladas de cereales de Rusia entre julio y febrero, frente a los 3 millones de toneladas del mismo periodo del año anterior.
