Al menos 129 personas murieron en Yemen en los combates más intensos de los últimos años, después de que los hutíes lanzaran una ofensiva para avanzar hacia el estrecho de Bab al-Mandab, una vía estratégica que conecta el mar Rojo con el océano Índico.
Los enfrentamientos comenzaron el jueves con un asalto terrestre apoyado por cohetes y drones contra posiciones de las fuerzas gubernamentales cerca de la costa. El objetivo de los hutíes es ganar terreno alrededor de Mokha y de las zonas que dominan el acceso a Bab al-Mandab.
Entre los muertos hay 66 combatientes de las fuerzas gubernamentales, al menos 62 hutíes y un civil. Los rebeldes también tomaron posiciones elevadas próximas al mar Rojo y a Taiz, desde donde podrían amenazar tanto las líneas gubernamentales como el tráfico marítimo.
El gobierno yemení ha enviado refuerzos desde Adén hacia Taiz ante el avance rebelde. Los hutíes no controlan todavía las áreas que bordean directamente Bab al-Mandab, aunque mantienen en sus manos el puerto de Hodeida, más al norte.
El control de las alturas que dominan Mokha y el estrecho daría a los hutíes una posición militar y negociadora más fuerte frente al gobierno y Arabia Saudí, además de aumentar su capacidad para amenazar una de las principales rutas comerciales y energéticas del mundo.
Bab al-Mandab conecta el mar Rojo y el canal de Suez con el océano Índico. Su importancia ha aumentado después de que Irán prácticamente paralizara el tráfico de petróleo por el estrecho de Ormuz, convirtiendo la ruta del mar Rojo en una alternativa clave para las exportaciones saudíes.
La nueva ofensiva se produce tras la ruptura en julio de la tregua que desde 2022 había contenido los principales frentes de la guerra civil yemení. Desde entonces, los hutíes han anunciado un bloqueo marítimo contra Arabia Saudí y han atacado barcos y territorio saudí.
El grupo ya había perturbado el tráfico por el mar Rojo desde 2023 con ataques contra buques, inicialmente presentados como una campaña de apoyo a Hamás durante la guerra en Gaza. Su actual avance hacia Bab al-Mandab amplía esa presión al terreno y amenaza con acercar los combates a uno de los principales cuellos de botella del comercio marítimo mundial.










