La policía de Turquía irrumpió con gases lacrimógenos en la sede del principal partido opositor en Ankara tras horas de un tenso enfrentamiento político.
Los agentes antidisturbios dispararon gases lacrimógenos y balas de goma contra una multitud de simpatizantes y funcionarios congregados a las puertas del edificio del Partido Republicano del Pueblo (CHP). Medios locales captaron enormes nubes de gas en el patio e interior de las instalaciones antes de que la policía desalojara a los periodistas, mientras corresponsales informaron sobre la destrucción de puertas y muebles durante la redada.
La intervención policial clausuró un enfrentamiento de varias horas entre los miembros del CHP y una nueva dirigencia designada judicialmente. La tensión aumentó desde el jueves, cuando un tribunal de apelaciones anuló la elección de Ozgur Ozel como presidente del partido realizada en noviembre de 2023, suspendió a la junta ejecutiva y dictaminó su reemplazo por Kemal Kilicdaroglu, quien lideró la organización durante 13 años sin ganar elecciones nacionales.
Inmediatamente después del inicio de la operación, Ozel publicó un video de tres minutos en redes sociales. “Estamos bajo ataque. ¿Nuestro delito? Hacer de nuestro partido el partido número uno de Turquía después de 47 años. ¿Nuestro delito? Derrotar al Partido de la Justicia y el Desarrollo”, declaró el dirigente suspendido en referencia al partido AKP del presidente Recep Tayyip Erdogan, y añadió: “Resistiremos aquí hasta el final. Y si nos sacan por la fuerza, reanudaremos nuestra marcha hacia (convertirnos en) la administración en la plaza”.