Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán se encuentran estancadas. Esta semana, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, llegó a afirmar que las conversaciones con Washington “no tenían sentido”. En medio de esa situación, el presidente ruso, Vladimir Putin, se reunió con su homólogo iraní en Turkmenistán y ofreció la colaboración de Moscú para terminar la guerra en Oriente Medio.
“Estamos dispuestos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para contribuir a resolver esta situación”, declaró Putin antes de una cumbre regional. También sostuvo que Teherán había realizado “esfuerzos reales para poner fin a la guerra”, que comenzó el 28 de febrero con los ataques de Estados Unidos e Israel.
El encuentro tuvo lugar después de que ambos mandatarios llegaran al balneario de Avaza, a orillas del mar Caspio, para asistir a una cumbre de la Comunidad de Estados Independientes (CEI), que agrupa a países de la antigua Unión Soviética. Putin y Pezeshkian ya se habían reunido en septiembre, durante la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái en Kirguistán.
Putin destacó además la “evolución positiva” de los vínculos entre Rusia e Irán. Desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania, en febrero de 2022, ambos países han estrechado su cooperación diplomática y militar y han aumentado su dependencia recíproca.
Esa relación también está marcada por acusaciones relacionadas con los dos conflictos. Ucrania y países occidentales sostienen que Irán suministró a Rusia drones Shahed y misiles de corto alcance para su campaña militar en Ucrania. Por otra parte, Rusia ha sido acusada de facilitar a Irán información sobre objetivos para ataques contra intereses estadounidenses en Oriente Medio.
La oferta de Putin se produjo mientras persiste la falta de avances entre Washington y Teherán, pese a los esfuerzos que el mandatario ruso atribuye a Irán para poner fin a la guerra.










