El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a cuestionar a Israel por su supuesta decisión de retirarse de una operación conjunta prevista en 2020 para acabar con la vida de Qassem Soleimani, comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.
Durante una rueda de prensa en la cumbre del G7 celebrada en Francia, Trump sostuvo que Israel estaba listo para participar en el ataque, pero desistió a última hora. “Israel se ha portado de maravilla conmigo, pero no querían llevar a cabo ese ataque”, afirmó.
Trump volvió a señalar a Israel por no participar en la operación contra Qassem Soleimani y aseguró que decidió seguir adelante con el ataque sin apoyo israelí.
“Lo tenían todo preparado la noche antes del ataque. Entonces [me dijeron] que no querían hacerlo”, añadió el mandatario, quien aseguró que resolvió continuar con la operación pese a la retirada israelí.
Trump ya había relatado esa versión en varias ocasiones, aunque prácticamente dejó de hacerlo después de convertirse en candidato presidencial del Partido Republicano en 2024. Desde entonces, su vínculo con el primer ministro Benjamin Netanyahu había mejorado de forma sustancial, pero las diferencias recientes por la actuación de Israel en Irán y el Líbano parecen haber dañado esa relación.
Trump también cuestiona la ofensiva israelí contra Hezbolá

Las críticas del presidente estadounidense también alcanzaron la ofensiva israelí contra Hezbolá. “Bibi Netanyahu es un buen hombre, pero a veces se deja llevar un poco por la emoción”, afirmó Trump, aunque volvió a describirlo como un “primer ministro extraordinario”.
“Tenemos una pequeña discrepancia sobre el Líbano. Yo le digo: ‘Podrías actuar con un poco más de tacto, Bibi. No hace falta que derribes un edificio cada vez que alguien de Hezbolá entre en él’”, afirmó.
Pese a esos reproches, Trump destacó la cooperación entre ambos gobiernos. “Pero ha sido una colaboración increíble. [Netanyahu] dirá que [Estados Unidos es] el socio grande y [Israel] el socio muy pequeño, y eso es cierto”, añadió.
El presidente reveló además que Washington ha “enviado una copia” del memorando de entendimiento firmado con Irán. A comienzos de semana, funcionarios israelíes habían solicitado ese documento a Estados Unidos, pero, según se informó, la petición fue rechazada por temor a una filtración.
Washington plantea que Siria combata a Hezbolá

Trump insistió después en su deseo de que Siria combata a Hezbolá en lugar de Israel, una propuesta considerada muy impopular en Damasco. Según el mandatario, el presidente sirio Ahmed al-Sharaa estaría dispuesto a enfrentarse al grupo y podría hacerlo con mayor precisión, aunque reconoció que la idea genera resistencias. “No sé si la gente quiere eso… quizá no”.
La propuesta se suma a las tensiones abiertas por el frente libanés, donde Israel mantiene su presión militar contra Hezbolá mientras Estados Unidos intenta encajar ese escenario dentro de sus contactos regionales con Irán, Siria y el Líbano.
El mandatario también lamentó la situación del Líbano durante las últimas cinco o seis décadas. “Los han destrozado. Han estado viviendo en un infierno”, afirmó.
Las declaraciones dejan al descubierto una nueva fase de fricción entre Trump y Netanyahu, marcada por el recuerdo de la operación contra Soleimani, las diferencias sobre el Líbano y el debate sobre el papel de Israel frente a Irán y Hezbolá.






