El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, evitó afirmar que haya puesto una diana en la espalda del nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, aunque dejó claro su rechazo a la elección y sostuvo que no le gusta lo que ha escuchado hasta ahora sobre su ascenso.
“No quiero decir eso”, respondió Trump en una conferencia de prensa sobre la guerra con Irán, al ser consultado sobre si considera al nuevo jefe del régimen iraní un objetivo. “No quiero decir si lo hace o no, porque eso sería inapropiado”.
Aun así, el mandatario admitió que la designación de Mojtaba Jamenei no le genera optimismo. “Creemos que va a llevar a más de lo mismo para el país. Así que me decepcionó ver su elección”, dijo.
Trump señaló además que preferiría una transición encabezada por una figura interna del país y no por alguien ajeno a la estructura de poder iraní. Según afirmó, le “gusta la idea de que sea interno” porque esa fórmula, sostuvo, ha “funcionado bien” en Venezuela.
En ese contexto, mencionó el precedente de la guerra de Irak y advirtió contra una purga total del aparato estatal, al recordar que esa estrategia facilitó el ascenso de ISIS. “No queremos eso”, afirmó.
También volvió a descartar al hijo del sah de Irán derrocado en la revolución islámica, al remarcar que lleva décadas fuera del país.
“Tenemos una fórmula que ha sido muy buena hasta ahora, y creo que seguirá siendo buena”, declaró Trump, en aparente respaldo a la opción de encontrar dentro del propio régimen a alguien que asuma el relevo y pueda trabajar con Washington.
Sobre las condiciones para poner fin a la guerra, el presidente sostuvo que Irán debe quedar en manos de líderes que no intenten desarrollar un arma nuclear.
Teherán ha insistido en que no busca ese tipo de capacidad, pero Estados Unidos acusa a la república islámica de mentir sobre ese punto.
Trump dijo que estará dispuesto a poner fin a la guerra “cuando, básicamente, pueda ver que ya no tendrán ninguna capacidad en absoluto, durante un periodo muy largo, de desarrollar armamento que pudiera usarse contra Estados Unidos, Israel o cualquiera de nuestros aliados”.
El mandatario también fue interrogado por una promesa que hizo en enero, cuando aseguró que ayudaría a los manifestantes iraníes que fueron ametrallados en masa por protestar contra el régimen.
Al preguntársele si alcanzaría un acuerdo con un nuevo líder surgido del mismo sistema y si eso implicaría traicionar a esos manifestantes, Trump respondió: “¿Los ayudaré? Me gustaría, si pueden comportarse, pero han sido muy amenazantes”, antes de elogiar al pueblo iraní.
“Me encantaría ayudarlos, pero tienen que estar en un sistema que permita que se les ayude, y ahora mismo están en un sistema que solo permite el fracaso”, añadió.
Consultado también por su alineamiento con el vicepresidente JD Vance en torno a la guerra, Trump reconoció que Vance “filosóficamente… quizá era menos entusiasta”.
“Pero estaba bastante entusiasmado, [y] yo sentí que era algo que teníamos que hacer”, agregó Trump.