El monumento conmemorativo de la Segunda Guerra Mundial, ubicado en el National Mall de Washington, D. C., fue objeto de vandalismo durante la noche. Los responsables llenaron una de sus fuentes con burbujas y pintaron con aerosol rojo la frase: “Manos limpias, dinero sucio”.
En un comunicado difundido esa misma noche, el Departamento del Interior informó: “Nuestra Policía de Parques de EE. UU. se encuentra en el lugar de los hechos y la investigación continúa. El público debe saber que encontraremos al responsable de este acto repugnante”.
La organización sin fines de lucro Amigos del Monumento Nacional a la Segunda Guerra Mundial, encargada de colaborar en la conservación del sitio, señaló: “En nuestro país existen muchos espacios para la expresión, el debate y el desacuerdo. Un monumento nacional que honra a quienes sirvieron y a quienes nunca regresaron a casa jamás debería ser utilizado como lienzo para el vandalismo”.
Por su parte, la organización Veteranos de Guerras Extranjeras describió lo ocurrido como “una profunda falta de respeto, una bofetada a los veteranos que sirvieron y se sacrificaron, y a las familias que llevaron esa carga en casa”.






