El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, señaló que el objetivo principal de la administración de Donald Trump en la guerra con Irán es “mantener el petróleo y la gasolina baratos para los estadounidenses”.
En una entrevista con Fox News, Vance explicó que la segunda prioridad del Gobierno estadounidense es impedir que Irán desarrolle un arma nuclear. “Y luego, obviamente, el segundo objetivo es asegurar que Irán nunca obtenga un arma nuclear”, afirmó. Agregó que considera que ambos objetivos se están alcanzando, aunque advirtió que el conflicto sigue siendo impredecible debido a que, según dijo, las autoridades iraníes no siempre cumplen los compromisos asumidos con Estados Unidos.
Consultado sobre el posible desenlace del conflicto, Vance sostuvo que espera que Estados Unidos termine en una posición más favorable. “Lo que puedo afirmar con seguridad es que creo que esto terminará con Estados Unidos en una posición más fuerte, con Irán sin armas nucleares y con el estrecho de Ormuz restableciendo la estabilidad en los precios del petróleo y el gas para el pueblo estadounidense”, declaró.
El vicepresidente indicó que la administración estadounidense ha enfocado sus esfuerzos en distintos frentes según las circunstancias, desde la estabilidad energética hasta las medidas militares y el programa nuclear iraní. “A veces nos centramos en el aspecto energético porque queremos que los estadounidenses puedan costear el petróleo y el gas. Otras veces, obviamente, nos centramos en el aspecto militar. Y otras veces, en el programa nuclear”, explicó.
Vance añadió que, a su juicio, el presidente estadounidense cuenta actualmente con una amplia capacidad de acción y utiliza herramientas diplomáticas, militares y económicas de manera selectiva para alcanzar los objetivos de su Gobierno. “Creo que lo que realmente está sucediendo es que vemos a un presidente de los Estados Unidos en la cúspide de su autoridad, con muchas herramientas a su disposición: diplomáticas, militares y económicas”, afirmó. Según Vance, estas medidas buscan conseguir el resultado que la administración considera necesario “para beneficio del pueblo estadounidense”.






