El régimen iraní puso en marcha en las últimas 24 horas una operación de reclutamiento de voluntarios bautizada “Janfada”, traducida de forma libre como “sacrificio de vidas”, en medio de la guerra en curso y de reportes sobre una preparación militar estadounidense sin precedentes en Oriente Medio. Ciudadanos de distintas zonas del país recibieron mensajes de texto en los que se les insta a alistarse para defender la patria ante supuestas “amenazas estadounidense-sionistas”.
La movilización coincide con un aumento de la tensión interna. Mientras en redes sociales se multiplican las muestras de alarma, residentes reportan un despliegue de seguridad inusual. En Isfahán y en áreas próximas, fuerzas encapuchadas del régimen instalaron retenes sorpresivos, según esos testimonios.
Aunque los medios oficiales intentan proyectar una imagen de normalidad, la cobertura estatal ha reforzado la inquietud pública. El diario gubernamental “Tehran Times” difundió un extenso informe sobre un supuesto plan de Washington y Tel Aviv, identificado con el nombre en clave de “Operación Hamán”, que tendría como objetivo escalar la campaña contra Irán.
De acuerdo con esa publicación, Estados Unidos se prepara para una invasión terrestre cuya primera fase contemplaría el ingreso de unos 5.000 soldados estadounidenses en territorio iraní. El periódico, considerado vocero del régimen, asegura que ese esquema incluye el desembarco y la toma de los principales aeropuertos de Bandar Abbas, en el sur del país, y de Kermanshah, Orumiyeh y Tabriz, en el noroeste.
Siempre según la versión difundida por el “Tehran Times”, la meta de esas fuerzas sería avanzar hacia el interior y golpear de forma directa las “ciudades de misiles” subterráneas de la Guardia Revolucionaria. El mismo informe añade que en Teherán se contempla además un escenario extremo en el que Washington ejecutaría incluso un “ataque nuclear” táctico y limitado contra instalaciones militares estratégicas.
La preocupación del régimen se produce mientras medios occidentales, entre ellos el “Washington Post” y otras cadenas, informan que el Pentágono evalúa la posibilidad de operaciones terrestres limitadas en Irán. En los últimos días también trascendió la llegada a la zona del Golfo de miles de marines y soldados de infantería de Estados Unidos.
Esos reportes remarcan que la preparación estadounidense apunta a operaciones especiales y no a una invasión total comparable con la de Irak en 2003. En paralelo, desde Teherán se multiplicaron las amenazas. En las últimas 24 horas, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, aludió a esos movimientos y afirmó que las fuerzas del régimen “esperan la llegada de los soldados estadounidenses a tierra para prenderles fuego”.