Irán ejecutó a Siavash Jamshidi, condenado por varios delitos que la justicia relacionó con las protestas antigubernamentales de comienzos de este año. Entre los cargos figuraba haber disparado un arma de uso militar contra agentes de policía durante las manifestaciones.
El poder judicial iraní indicó que Jamshidi recibió la pena de muerte por moharebeh, término legal que se traduce como “hacer la guerra contra Dios”, además de conspiración y colusión contra la seguridad nacional. La acusación sostuvo que blandió y disparó un arma de fuego durante los disturbios.
Mizan Online, sitio del poder judicial, afirmó que Jamshidi también fue declarado culpable por delitos ajenos a las protestas. Entre ellos citó fraude, amenazas, robo, posesión y porte de un arma militar ilegal. La misma fuente añadió cargos por complicidad en secuestro, uso de un arma para intimidar y lesiones corporales intencionales.
Las protestas comenzaron en diciembre del año pasado por el malestar ante el costo de vida en Irán y alcanzaron su punto más alto el 8 y 9 de enero, con grandes concentraciones. Mizan sostuvo que Jamshidi tuvo una participación activa durante esas manifestaciones.
Las autoridades iraníes situaron en más de 3.000 el número de muertos durante los disturbios y atribuyeron la violencia a “actos terroristas” organizados por Estados Unidos e Israel. Organizaciones no gubernamentales con sede fuera de Irán sostienen, en cambio, que las fuerzas de seguridad iraníes dispararon contra manifestantes.
Donald Trump amenazó entonces con una intervención militar de Estados Unidos en Irán. Semanas después, a finales de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque conjunto contra la República Islámica, tras el cual comenzó una guerra en Oriente Medio. Desde ese periodo aumentaron en Irán las detenciones y las ejecuciones relacionadas tanto con la guerra como con las protestas.
En 2025, Irán ejecutó al menos a 1.639 personas, de acuerdo con Iran Human Rights y Together Against the Death Penalty. Ambas organizaciones situaron esa cifra como la más alta registrada en un año desde 1989. Amnistía Internacional sostiene que Irán ejecuta a más personas que cualquier otro país, con la excepción de China.










