Irán está aplicando en el estrecho de Ormuz un sistema equivalente a un “régimen de peaje de facto”, con control sobre qué buques pueden transitar y con cobros por paso seguro en algunos casos, según un análisis publicado por Lloyd’s List Intelligence.
El informe sostiene que las embarcaciones deben entregar sus manifiestos, los datos de sus tripulaciones y su destino a la Guardia Revolucionaria iraní, la fuerza paramilitar del país, antes de cruzar la vía marítima.
Esa información es remitida al “Comando Provincial de Hormozgan” de la Guardia para verificar sanciones, revisar la alineación de la carga —en un esquema que, según el análisis, da prioridad al petróleo por encima del resto de mercancías— y realizar lo que Lloyd’s List describe como “investigación geopolítica”.
La firma añade que no todos los buques afrontan un pago directo, pero asegura que al menos dos sí lo hicieron y que esas operaciones fueron liquidadas en yuanes, la moneda china.
Según Lloyd’s List, esos desembolsos podrían vulnerar las sanciones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea contra la Guardia Revolucionaria, uno de los principales centros de poder en Irán, responsable del control del arsenal de misiles balísticos y señalado por su papel en la represión de las protestas nacionales de enero.
Teherán no ha explicado de forma directa el procedimiento que deben seguir los buques para atravesar el estrecho, aunque un portavoz del Ministerio de Exteriores pareció reconocer en una entrevista que Irán está recibiendo pagos por el tránsito de algunas embarcaciones.