Los ministros de Exteriores de Irán y Arabia Saudita hablaron por teléfono sobre el aumento de la tensión y la inseguridad en la región. La conversación tuvo lugar mientras se intensificaban los combates en Yemen, donde ambos países respaldan a bandos opuestos.
Irán apoya militar y financieramente a los hutíes, que controlan amplias zonas del norte de Yemen y ayer tomaron la estratégica ciudad portuaria de Mocha, en el mar Rojo. Arabia Saudita respalda desde hace años al gobierno yemení reconocido internacionalmente y ha realizado ataques aéreos contra los hutíes desde que comenzó su avance.
Abbas Araghchi habló anoche con su homólogo saudí, Faisal bin Farhan, sobre la escalada de las tensiones y el deterioro de la seguridad regional. Ambos destacaron la necesidad de mantener la cooperación y los esfuerzos diplomáticos para impedir una mayor propagación de las tensiones y recuperar la estabilidad.
El resumen de la llamada no mencionó de forma específica a Yemen. En una declaración separada sobre los combates, Irán sostuvo que la crisis yemení no puede resolverse mediante una intervención militar.










