Abdolraouf Eshaghi, comandante local de la fuerza paramilitar Basij en el distrito de Parud, murió en un ataque en la provincia iraní de Sistán-Baluchistán.
La agencia semioficial Tasnim informó de su muerte sin proporcionar detalles sobre las circunstancias del ataque ni identificar a sus responsables.
El incidente se produjo un día después de que las autoridades iraníes informaran de la muerte de tres personas y del arresto de otras nueve durante una operación contra escondites de grupos islamistas en la misma provincia.
Irán afirmó que esos grupos estaban vinculados con Israel y Estados Unidos.
Sistán-Baluchistán, situada en el sureste del país y fronteriza con Pakistán y Afganistán, registra desde hace años enfrentamientos entre fuerzas de seguridad iraníes, insurgentes y redes de narcotráfico.
La provincia es una de las más pobres de Irán y alberga una numerosa población baluchi, mayoritariamente sunita, dentro de un país de mayoría chiita.










