Miles de personas en duelo comenzaron a entrar en la Gran Mosalla de Teherán para participar en las ceremonias fúnebres del eliminado líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, antes de su inicio oficial, según informaron periodistas de la AFP.
El patio principal del extenso complejo ya estaba lleno de asistentes, mientras las autoridades aplicaban fuertes restricciones de tráfico en toda la capital. Otro periodista de la AFP vio a personas que caminaban varios kilómetros para llegar al recinto.
Está previsto que una multitud masiva acuda a rendir el último homenaje a Jamenei al comienzo de unas ceremonias fúnebres prolongadas, concebidas como una demostración de fuerza ante los enemigos de la República Islámica.
Las autoridades iraníes aseguran que esperan entre 15 y 20 millones de participantes solo en Teherán durante los próximos tres días para despedir al hombre que dirigió el país durante tres décadas y media.
El programa contempla seis días de actos fúnebres en memoria de Jamenei, quien gobernó Irán como máxima autoridad desde 1989 hasta su asesinato a los 86 años, ocurrido el 28 de febrero, primer día de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.






