El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que reabrir el estrecho de Ormuz constituye una “prioridad muy grande”. Añadió que no hace falta mucho para que Irán obstaculice el tráfico en el canal.
Trump recordó su ultimátum del martes por la noche, ya pospuesto en dos ocasiones, para que Irán acepte un acuerdo que ponga fin a la guerra y reabra el estrecho. “Pidieron una extensión de siete días. Yo dije: ‘Denles 10 días’”, explicó. Luego extendió el plazo otras 24 horas el domingo.
“Pensé que era inapropiado [atacar] el día después de Pascua. Quiero ser una buena persona. Tienen hasta mañana. Ahora veremos qué pasa”, añadió Trump. “Les estamos dando hasta mañana, a las ocho en punto, hora del Este. Después de eso, no podrán tener puentes. Ni centrales eléctricas. Edad de Piedra”.
Al ser preguntado sobre sus mensajes aparentemente contradictorios de los últimos días —en los que tanto ha señalado que la guerra está llegando a su fin como ha amenazado con bombardear Irán hasta la Edad de Piedra—, Trump respondió que “depende” de lo que haga Irán.
En el pasado había indicado que la reapertura del estrecho no era una necesidad para los intereses estadounidenses y que otros países podían entrar “y simplemente tomar el petróleo”.
“Estamos recibiendo la ayuda de algunos países increíbles que quieren que esto termine, porque también les afecta a ellos”, afirmó Trump. “Están negociando, creemos que de buena fe”, dijo sobre Irán.






