Miles de notas y mensajes que visitantes de Israel y de otros países dejaron durante los últimos meses están siendo retirados del Kotel pocos días antes de Rosh Hashaná, que comienza el viernes por la noche.
Los papeles serán trasladados para su entierro ritual a una guenizá situada en el Monte de los Olivos. La ley judía establece que los documentos que contienen el nombre hebreo de Dios deben ser enterrados en un lugar destinado para ello dentro de un cementerio judío o una sinagoga.
Las grietas entre las piedras del Kotel se limpian cada seis meses, antes de Pésaj y de Rosh Hashaná.










