El Ejército de Estados Unidos comenzará a distribuir la nueva carabina M8 entre sus unidades en diciembre de 2026. Las primeras asignaciones están previstas en Fort Bragg, Carolina del Norte. Desarrollada por SIG Sauer, esta versión del fusil M7 pesa más de 450 gramos menos y tiene un cañón 8,9 centímetros más corto, sin abandonar el cartucho de 6,8 × 51 mm.
El rediseño responde a las dificultades que surgieron con el M7, concebido para sustituir a la carabina M4A1 de 5,56 mm. Su peso, longitud y algunos problemas de durabilidad detectados durante la incorporación a las unidades llevaron al Ejército a buscar un arma más manejable, especialmente para operar en edificios, vehículos y espacios estrechos.
El M7 supera los 3,6 kilogramos sin munición y se aproxima a los 4,5 kilogramos con supresor, frente a los 2,88 kilogramos de una M4A1 descargada. SIG Sauer sostiene que, sin supresor, la diferencia de peso entre la M8 y la M4A1 es inferior a 450 gramos. La comparación no incluye una configuración completa de combate con munición y accesorios.
La M8 incorpora una culata fija en lugar de la plegable del M7, un guardamanos de mayor rigidez, protección térmica mejorada y una cantonera más blanda. Los cambios buscan facilitar el control del arma y reducir las molestias durante el disparo. Sus diseñadores también han debido preservar la resistencia del cañón y su capacidad para soportar el calor producido por la munición de alta presión.
La nueva carabina conserva el cartucho de 6,8 × 51 mm que comparten el M7 y la ametralladora ligera M250. Su vaina híbrida permite trabajar a presiones elevadas, una característica central del programa de modernización de armas individuales del Ejército. Aún no se han detallado por completo los efectos del cañón más corto sobre la velocidad inicial del proyectil, el alcance eficaz y la durabilidad a largo plazo.
La incorporación de la M8 no supone, por ahora, la retirada de los aproximadamente 50.000 fusiles M7 que ya recibió el Ejército. Cuando aprobó la configuración experimental XM8 en marzo, la institución precisó que no reemplazaría al M7. Sin embargo, la solicitud presupuestaria para el año fiscal 2027 contempla 14.944 carabinas M8 y ninguna compra adicional de M7, lo que indica un cambio de prioridad para las nuevas adquisiciones.
SIG Sauer plantea adaptar los M7 existentes mediante el reemplazo de componentes como el cañón y el guardamanos, ya que ambas armas comparten el cajón de mecanismos inferior con número de serie. La empresa calcula que una conversión podría tomar menos de cinco minutos. El Ejército todavía no ha decidido si aplicará ese procedimiento, redistribuirá los M7 o mantendrá parte de ellos en su configuración actual.
El mismo presupuesto solicita 2.795 armas automáticas M250, cuya incorporación a las unidades está prevista para el primer semestre de 2027. La transición a la M8 permitirá evaluar si un arma más corta y ligera conserva la precisión, fiabilidad y resistencia necesarias para aprovechar la munición de 6,8 mm durante el servicio operativo.










