TUSAŞ estudia un UCAV bimotor más pesado, mientras Roketsan amplía sus misiles aerobalísticos, pero aún no confirma una integración hipersónica concreta para el ANKA-4.
El ANKA-III combina baja observabilidad y armamento interno
Un avión de combate no tripulado destinado a lanzar armas de largo alcance debe resolver una relación física básica: cuanto mayor es la masa del misil, mayores deben ser la sustentación, el empuje, la resistencia estructural y la capacidad de combustible de la plataforma que lo transporta. Al mismo tiempo, aumentar el tamaño del avión y colocar cargas voluminosas bajo las alas perjudica la baja observabilidad que permite aproximarse a sistemas de defensa antiaérea con menor exposición.
El desarrollo turco de aeronaves de combate no tripuladas se mueve entre esas dos exigencias. El ANKA-III responde al requisito de reducir la firma radar mediante una configuración de ala volante, mientras los estudios de una variante posterior, denominada todavía de forma no definitiva ANKA-4, examinan una plataforma de mayores prestaciones y capacidad de carga. La posibilidad de asociarla con armas balísticas de alta velocidad deriva de esa evolución, aunque TUSAŞ no ha confirmado que vaya a portar un misil hipersónico específico.
El ANKA-III proporciona la base tecnológica inmediata. TUSAŞ lo define como un UCAV de unas siete toneladas de peso de despegue, capaz de operar hasta 40.000 pies, alcanzar Mach 0,7 y permanecer en vuelo hasta diez horas. Su configuración de ala volante reduce elementos externos que producen retornos de radar y permite alojar armamento en estaciones internas. El programa ya superó la etapa en la que el aparato servía únicamente para comprobar cualidades de vuelo.

Durante las pruebas, el ANKA-III lanzó una bomba equipada con el kit TEBER-82 y posteriormente empleó la munición TOLUN, mientras un segundo prototipo se incorporó al programa de ensayos. Estas pruebas establecieron una cadena de integración entre aviónica, sistema de misión y armamento que puede ampliarse hacia armas de mayor alcance. La configuración destinada a producción también evolucionó a partir de los datos obtenidos durante los vuelos de prueba.
Datos técnicos y de desarrollo del ANKA-III
- El ANKA-III tiene unas siete toneladas de peso de despegue.
- Puede operar hasta 40.000 pies y alcanzar Mach 0,7.
- Su autonomía de vuelo llega hasta diez horas.
- Ha probado armamento TEBER-82 y TOLUN.
- TUSAŞ estudia una evolución bimotor denominada ANKA-III+ o ANKA-4.
Una variante bimotor permitiría transportar cargas más exigentes
Mehmet Demiroğlu, director general de TUSAŞ, explicó en 2026 que la empresa completó la revisión crítica de diseño del ANKA-III, congeló su configuración de producción y comenzó los trabajos industriales correspondientes. El mismo proceso llevó a estudiar una variante de mayores dimensiones y dos motores. Demiroğlu señaló que esa configuración podía denominarse ANKA-III+ o ANKA-4, pero precisó que TUSAŞ había concentrado sus recursos en llevar primero el ANKA-III monomotor a producción.
La existencia del ANKA-4 corresponde así a un trabajo conceptual reconocido por la propia dirección de TUSAŞ, no a un UCAV cuya configuración definitiva, planta motriz, carga útil o calendario de vuelo hayan sido publicados. La propulsión condiciona directamente esa evolución. Un segundo motor aumenta el empuje disponible y permite considerar un avión más pesado, con más combustible o armamento, aunque también introduce penalizaciones en coste, consumo, volumen y mantenimiento.
TUSAŞ ha relacionado la elección del motor con el tamaño y la capacidad de carga de una futura variante. El ANKA-III actual utiliza propulsión ucraniana, mientras la empresa mantiene al TF6000 desarrollado por TEI como alternativa potencial y contempla motores de mayor potencia si los requisitos futuros lo exigen. Estos datos todavía no determinan la arquitectura del ANKA-4, pero explican por qué una variante bimotor aparece asociada a cargas más exigentes que las empleadas por el ANKA-III actual.
Roketsan desarrolla misiles aerobalísticos para UCAV pesados
La otra parte del desarrollo se encuentra en el armamento aerobalístico. Roketsan convirtió la familia de cohetes guiados terrestres en armas adaptadas al lanzamiento desde aeronaves no tripuladas. El İHA-230 es un misil balístico aire-superficie de 225 kilogramos y 3,4 metros de longitud. Su alcance supera los 150 kilómetros y depende de la velocidad y la altitud de liberación. Después de separarse del avión, atraviesa una breve fase de caída libre y enciende su motor de combustible sólido.

Roketsan clasifica al İHA-230 como supersónico y contempla su integración en plataformas como AKINCI, AKSUNGUR y KIZILELMA. Esta arquitectura permite que la aeronave proporcione al misil una velocidad y una altura iniciales que aumentan la energía disponible para el resto de la trayectoria. La empresa amplió después el concepto con el 300 ER, un misil balístico lanzado desde el aire concebido para aviones de combate y UCAV, cuyo alcance declarado supera los 500 kilómetros según las condiciones de lanzamiento.
El 300 ER utiliza propulsión de combustible sólido y dispone de diferentes opciones de guiado y cabeza de guerra. El sistema aumenta la distancia desde la cual la plataforma puede atacar radares, centros de mando, instalaciones militares u otros objetivos sin penetrar hasta la proximidad inmediata del blanco. Su función operativa depende tanto de la trayectoria del misil como de la capacidad de la aeronave para transportarlo hasta una posición adecuada para el lanzamiento.
Durante septiembre de 2026, un Bayraktar AKINCI despegó desde Çorlu con un İHA-300, denominación utilizada para la versión probada de esta familia, y efectuó un lanzamiento sobre el mar Negro. Baykar confirmó que el misil alcanzó un blanco marítimo situado a más de 250 kilómetros frente a Sinop. La empresa lo describe como misil balístico supersónico. El ensayo demuestra una combinación entre un UCAV pesado y un arma aerobalística de varios centenares de kilómetros, pero no demuestra una capacidad hipersónica lanzada desde un ANKA-4.
El TAYFUN hipersónico pertenece a una categoría física distinta
La distinción es necesaria porque Turquía también desarrolla un misil al que Roketsan sí aplica expresamente la clasificación de hipersónico. El TAYFUN Block-4 fue presentado en 2025 como una variante hipersónica de la familia TAYFUN, pero pertenece a una categoría física diferente. Roketsan declara un peso superior a siete toneladas para esta versión, una masa aproximadamente equivalente al peso total de despegue que TUSAŞ publica para el ANKA-III actual.
Por esa razón, el TAYFUN Block-4 no puede trasladarse directamente al concepto de armamento de un UCAV derivado del ANKA-III sin una plataforma de dimensiones y capacidad completamente diferentes. La coincidencia entre el desarrollo turco de UCAV y el de misiles hipersónicos no implica por sí misma una integración entre ambos programas. Hasta ahora, TUSAŞ tampoco ha publicado información que identifique un misil hipersónico concreto destinado al eventual ANKA-4.
Un misil pesado cambiaría la estructura y la firma del ANKA-4

Un futuro ANKA-4 de mayor tamaño podría ampliar la masa y el volumen de las armas transportadas. Sin embargo, integrar un misil balístico pesado obliga a considerar cargas estructurales, separación segura, estabilidad después del lanzamiento, comunicaciones con el arma y efectos sobre alcance y firma radar. Si el misil se transporta externamente, la geometría de baja observabilidad pierde parte de su ventaja durante esa misión. Si debe instalarse en una bodega interna, el tamaño del compartimento condiciona la sección central del avión.
TUSAŞ no ha publicado todavía datos que permitan determinar cuál de estas soluciones formaría parte de un eventual ANKA-4. El estado verificable del programa llega hasta un ANKA-III en proceso de maduración hacia producción y los estudios de una posible evolución bimotor denominada ANKA-III+ o ANKA-4. Roketsan dispone, en paralelo, del İHA-230 supersónico y del 300 ER de más de 500 kilómetros de alcance, mientras el İHA-300 ya ha sido probado desde un AKINCI.
El TAYFUN Block-4 desarrolla por separado la rama hipersónica terrestre con una masa superior a siete toneladas. Hasta que TUSAŞ o Roketsan identifiquen un misil hipersónico concreto y confirmen su integración en el ANKA-4, la configuración técnicamente documentada llega hasta una futura plataforma bimotor todavía conceptual y una familia de misiles aerobalísticos supersónicos que ya ha iniciado pruebas desde UCAV pesados.










