Estados Unidos ya cuenta con su primera instalación capaz de fabricar y ensamblar por completo los interceptores Tamir del sistema israelí Cúpula de Hierro. La planta, situada en Camden, Arkansas, terminó su primera unidad y la entregó a la Dirección de Defensa Antimisiles Homa del ministerio de Defensa de Israel durante una ceremonia celebrada el 8 de octubre de 2026.
La producción está a cargo de R2S, una empresa conjunta formada por Rafael Advanced Defense Systems y Raytheon, perteneciente al grupo RTX. Aunque la industria estadounidense participa desde hace años en el suministro de componentes para los misiles Tamir, hasta ahora el ensamblaje completo de estos interceptores se realizaba exclusivamente en Israel. La nueva fábrica de Arkansas es la primera instalación fuera del territorio israelí que dispone de esa capacidad.
Los interceptores Tamir que salgan de esta línea de producción serán enviados a Israel para su utilización operativa. Sin embargo, la actividad de la planta no estará limitada a las necesidades israelíes. R2S también fabricará SkyHunter, la variante estadounidense del Tamir, destinada al sistema de defensa antiaérea de Capacidad de Interceptación de Alcance Medio (MRIC) del Cuerpo de Marines de Estados Unidos.
Moshe Patel, responsable de la Dirección Homa, destacó que la apertura de esta línea industrial amplía las capacidades de fabricación que comparten ambos países. La instalación forma parte de los esfuerzos del ministerio de Defensa israelí para acelerar la producción de interceptores destinados a sus sistemas de defensa antiaérea.
Patel también relacionó el proyecto con la cooperación industrial y militar entre Washington y Jerusalén. Explicó que una parte de la asistencia estadounidense destinada a Israel vuelve a invertirse en empresas de Estados Unidos, lo que fortalece la infraestructura industrial de defensa de ambos países.
El responsable israelí sostuvo además que esta cooperación profundiza la relación con la Agencia de Defensa Antimisiles estadounidense y la administración de Estados Unidos. A su juicio, el aumento de las capacidades de producción beneficia a ambos países y mejora sus posibilidades de proteger a sus respectivas poblaciones.
La incorporación de la fábrica estadounidense amplía así la capacidad conjunta de producción de interceptores para la Cúpula de Hierro, un sistema que, de acuerdo con las cifras proporcionadas por el ministerio de Defensa israelí, ha efectuado más de 10.000 interceptaciones exitosas durante sus 15 años de servicio.










