España ha elegido el Airbus A321 para desarrollar tres aeronaves de inteligencia de señales (SIGINT) destinadas al Ejército del Aire y del Espacio. La elección de este modelo aparece en la última edición de la Revista de Aeronáutica y Astronáutica, publicación oficial de la institución militar.
El proyecto forma parte del programa Santiago II, dotado con unos €436 000 000, mediante el cual España pretende recuperar los medios aéreos tripulados de obtención de inteligencia electromagnética que perdió hace más de una década. Las nuevas aeronaves se integrarán en el sistema nacional de inteligencia Santiago y estarán dedicadas principalmente a captar y procesar señales del espectro electromagnético.
Airbus e Indra participan en el diseño, desarrollo y fabricación de los tres aparatos, conforme al acuerdo anunciado por Airbus el 30 de diciembre de 2025. El programa tiene carácter íntegramente nacional y distribuye las responsabilidades entre ambas compañías: Airbus proporcionará los aviones modificados e Indra actuará como contratista principal de los sistemas de misión.
El A321 ofrece más espacio y autonomía que otros aviones de inteligencia

La selección de un avión comercial de fuselaje estrecho supone una diferencia respecto a plataformas de menor tamaño como el Gulfstream G550, utilizado habitualmente en aeronaves especializadas en misiones de inteligencia. El A321 dispone de una cabina más amplia para instalar equipos y puestos de trabajo, además de ofrecer mayor suministro eléctrico y autonomía de vuelo.
Todavía no se conoce la variante concreta que España empleará en Santiago II. Entre las opciones de la familia A321 figura el A321XLR, cuyas características permitirían disponer de mayor flexibilidad operativa que las versiones anteriores del modelo.

La disponibilidad de espacio y energía eléctrica adquiere importancia por los equipos que deberán instalarse en las aeronaves. El sistema previsto combinará la inteligencia electrónica (ELINT), dedicada a las emisiones electromagnéticas, con la inteligencia de comunicaciones (COMINT), dentro de una arquitectura común de mando y control (C2).
Indra denomina “cerebro operativo” a la tecnología que desarrollará para estos aviones. Su función será convertir los datos obtenidos durante las misiones en inteligencia estratégica que permita mejorar la eficacia de las operaciones aéreas. La integración de ELINT y COMINT proporcionará a las tripulaciones información estratégica y medios para alcanzar una posición de dominio en el espectro electromagnético.
Los equipos también contarán con protección frente a interferencias y perturbaciones deliberadas de las señales, un requisito destinado a preservar su funcionamiento en entornos electromagnéticos disputados. Asimismo, deberán cumplir los estándares de los sistemas distribuidos de mando, control, comunicaciones, computación, inteligencia, vigilancia y reconocimiento (C4ISR), para facilitar la interoperabilidad con plataformas de la OTAN como el RC-135.
España lleva más de diez años sin aviones tripulados dedicados a SIGINT

El último Boeing 707 español adaptado para inteligencia de señales, identificado como TM.17-4, abandonó el servicio en 2014. Era un Boeing 707-300 modificado, conocido como la “Reina del Espectro”, que había desempeñado un papel principal en la obtención de inteligencia de comunicaciones y emisiones electrónicas.
El Ejército del Aire y del Espacio también utilizó aviones Falcon 20ECM preparados para guerra electrónica (EW) e inteligencia electrónica (ELINT). Estas aeronaves dejaron de operar en 2015, un año después de la retirada del Boeing 707.
Desde entonces, España ha mantenido otros medios de obtención de inteligencia de señales, entre ellos sistemas terrestres bajo responsabilidad de distintas ramas de sus Fuerzas Armadas. Sin embargo, no ha incorporado nuevas plataformas tripuladas dedicadas a SIGINT durante ese periodo.
Los tres A321 de Santiago II cubrirán esa ausencia y trabajarán de forma complementaria con aeronaves no tripuladas. Entre estas figura el Predator-B, que actualmente atraviesa un proceso de integración del sistema de reconocimiento SOAR (Scalable Open Architecture Reconnaissance), desarrollado por L3Harris.
El mismo Airbus A321 podría servir para un futuro avión de alerta temprana

La decisión de emplear el A321 también tiene interés para otro proyecto que España había considerado anteriormente: una aeronave de alerta temprana y control aerotransportado (AEW&C) desarrollada sobre esa misma plataforma.
Una versión AEW&C del Airbus podría compartir numerosos elementos con los tres aviones SIGINT, desde la propia estructura hasta los sistemas de generación eléctrica y la infraestructura de comunicaciones. Esa coincidencia técnica permitiría aprovechar componentes comunes entre aeronaves destinadas a misiones diferentes.
Por ahora, España no ha concretado el desarrollo de un A321 AEW&C. No obstante, el programa Santiago II refleja su interés por recuperar y desarrollar medios nacionales de inteligencia aerotransportada, por lo que Madrid podría estudiar en el futuro una plataforma propia de alerta temprana y control aerotransportado.










