Atenas prevé decidir en mayo de 2026 si compra el C-390 en dos fases para recuperar su transporte aéreo y cerrar la brecha operativa.
La decisión griega busca relevar una flota con baja disponibilidad
Según el medio griego OnAlert, Grecia se acerca a la selección del Embraer C-390 Millennium como sustituto de sus C-130H Hercules, cuya antigüedad ya condiciona el servicio. La decisión formal se prevé para mayo de 2026. La compra se organiza en dos fases: la primera comprende tres aeronaves y podría avanzar mediante un acuerdo entre gobiernos con Portugal, mientras la segunda sumaría otras tres unidades.
La evaluación compara el costo de adquisición, el costo del ciclo de vida, la disponibilidad operativa y la versatilidad de misión. En ese proceso, el C-130J Super Hercules de Lockheed Martin figura como la alternativa competidora. Como la aprobación institucional ya quedó asegurada en el nivel militar y en el político, el proceso puede pasar de inmediato a las etapas contractuales cuando se confirme la selección del modelo elegido.
La necesidad de relevo parte del deterioro de la flota actual. De unas veinte unidades C-130H adquiridas e incorporadas desde 1975, solo entre cuatro y siete permanecen operativas durante el período 2025-2026. Las células acumulan entre 45 y 50 años de servicio, con efectos directos sobre la estructura y sobre el mantenimiento. La fatiga del material, la corrosión y los ciclos de revisión más extensos han reducido la fiabilidad de las misiones.
A esa situación se añaden revisiones de depósito más lentas por la escasez de personal técnico y por una infraestructura insuficiente. También cae la disponibilidad de repuestos, ya que el suministro global para sistemas heredados se reduce. Como resultado, el costo por hora de vuelo ha subido al mismo tiempo que la fiabilidad de la misión ha bajado. Así, Grecia mantiene una brecha sostenida en transporte aéreo estratégico y táctico.
Datos clave de la sustitución del C-130H en Grecia
- La decisión formal sobre el nuevo avión de transporte se prevé para mayo de 2026.
- La compra contempla dos fases, con tres aeronaves en cada una.
- Solo entre cuatro y siete C-130H siguen operativos durante 2025-2026.
- Las aeronaves actuales acumulan entre 45 y 50 años de servicio.
- El C-130J Super Hercules aparece como la alternativa al C-390.
El C-390 ofrece más carga, velocidad y flexibilidad de misión
Frente al C-130J, el C-390 Millennium presenta diferencias medibles en parámetros principales. Puede transportar hasta 26 toneladas de carga, frente a unas 20 del modelo estadounidense, y alcanza una velocidad de crucero de 470 nudos, cerca de 870 km/h, frente a 360 nudos, unos 670 km/h, del C-130J. Su alcance ronda los 5.500 km con una carga útil de 15 toneladas.
El techo de servicio se sitúa en torno a 36.000 pies y el sistema de propulsión emplea dos motores turbofán IAE V2500, muy difundidos en la aviación comercial. Ese rasgo simplifica el mantenimiento y mejora la disponibilidad de repuestos frente a motores de uso estrictamente militar. La aeronave puede transportar hasta 80 personas o configuraciones equivalentes de carga, con una reducción del tiempo de tránsito respecto de diseños turbohélice.
La plataforma cubre transporte aéreo táctico y estratégico, lanzamiento de personal y carga, evacuación aeromédica con módulos médicos de reconfiguración rápida, búsqueda y rescate, y asistencia humanitaria. Para Grecia, esa capacidad multimisión reduce la necesidad de sostener tipos distintos de aeronaves para cada categoría. También concentra recursos en una sola flota para la logística insular, la respuesta a emergencias y las misiones internacionales dentro de la OTAN.
A esa polivalencia se suma la variante KC-390, que incorpora reabastecimiento aéreo mediante sistema de sonda y cesta con manguera y canasta. Esa compatibilidad alcanza a aeronaves preparadas para ese método, entre ellas los 24 cazas Rafale adquiridos por Grecia. La capacidad amplía el radio de acción, aumenta el tiempo en estación y reduce la dependencia de aviones cisterna aliados, con efectos directos sobre la planificación operativa.
Apoyo local, autoprotección y red europea refuerzan la propuesta
El C-390 también incorpora sistemas de autoprotección integrados para operar en entornos disputados o semipermisivos. La aeronave incluye receptores de alerta radar, sistemas de alerta de aproximación de misiles y receptores de alerta láser. Sus contramedidas abarcan dispensadores de chaff y bengalas, además de la opción de contramedidas infrarrojas dirigidas contra misiles guiados por infrarrojos. Esa combinación amplía sus posibilidades de empleo frente al C-130 envejecido.
En misiones como evacuación bajo amenaza y apoyo logístico a unidades desplegadas en primera línea, esa capacidad adicional de supervivencia reduce el riesgo operativo y mejora la fiabilidad de la misión. A largo plazo, el sostenimiento incluye la posible creación de una infraestructura nacional de mantenimiento en Grecia. El uso de motores derivados de la aviación comercial ayuda a reducir costos del ciclo de vida y a mejorar la disponibilidad de repuestos.
Esa capacidad de apoyo nacional permitiría ejecutar localmente tareas de mantenimiento, reparación y revisión, con una mayor autonomía operativa y una menor dependencia de proveedores externos. El C-130J dispone de una red global de apoyo ya desarrollada, aunque exige una cadena logística más compleja. Por esa razón, la evaluación griega compara sistemas de apoyo ya establecidos con una proyección de eficiencia de costos más favorable para el avión brasileño.
El entorno europeo añade otra ventaja, ya que el C-390 ya está en servicio o encargado por Portugal, los Países Bajos, Austria, Suecia, la República Checa, Hungría y Lituania. Ese grupo multinacional dentro de la OTAN facilita el intercambio de logística, formación y prácticas de mantenimiento. Portugal actúa como socio inicial de integración y ofrece una referencia operativa que reduce el riesgo inicial y el tiempo necesario hasta el estado operativo.