La Fuerza Aérea de Polonia incorporó el 1 de octubre sus 12 cazas ligeros FA-50GF Block 10 a las misiones de alerta de reacción rápida (QRA). Los aviones operan desde la 23.ª Base Aérea Táctica de Mińsk Mazowiecki, unos 40 kilómetros al este de Varsovia, y podrán emplearse para identificar e interceptar aeronaves que violen el espacio aéreo polaco. El general Ireneusz Nowak incluyó entre sus posibles objetivos los drones rusos de propulsión a reacción Geran-4 y Geran-5.
La entrada en servicio de alerta fue posible tras la incorporación de misiles aire-aire AIM-9 Sidewinder y munición para el cañón de 20 mm. Polonia recibió los FA-50GF en 2023 sin esos proyectiles, por lo que los aparatos no contaban con el armamento necesario para asumir estas misiones. Posteriormente arrendó misiles AIM-9P a Corea del Sur y adquirió AIM-9L/I-1, además de munición para el cañón M197 de tres tubos.
La principal limitación de estos cazas es el alcance de su armamento. Los Sidewinder utilizan guiado infrarrojo y exigen que el piloto se aproxime hasta una posición desde la cual el misil pueda detectar el objetivo. El AIM-9L/I-1 permite ataques desde distintos ángulos, siempre que exista contraste térmico suficiente. A diferencia de otros cazas polacos, los FA-50GF no disponen de misiles AIM-120 AMRAAM para enfrentamientos más allá del alcance visual. Su cañón de 20 mm ofrece otra opción contra drones, pero requiere acercarse todavía más al blanco.
La misión antidrones adquiere importancia ante la aparición de modelos rusos más rápidos que los aparatos de hélice. El Geran-5, empleado desde enero de 2026, alcanza una velocidad de crucero estimada de 450 a 600 km/h, mientras que el Geran-4 apareció en mayo. Esa velocidad acorta el tiempo disponible para detectar, identificar e interceptar una amenaza antes de que alcance zonas protegidas. La eficacia de los FA-50GF dependerá tanto de la localización temprana del objetivo como de las condiciones de empleo de sus misiles y cañones.
La nueva función responde también a las reiteradas incursiones aéreas vinculadas a la guerra en Ucrania. Entre el 9 y el 10 de septiembre de 2025, entre 19 y 23 drones cruzaron la frontera polaca durante más de siete horas. El episodio obligó a movilizar cazas y a cerrar temporalmente varios aeropuertos. La incorporación de los FA-50GF permite reservar parte de las misiones de interceptación de corto alcance a estos aviones, en lugar de depender exclusivamente de los F-16 y otros medios aliados. No se ha precisado cuántas parejas de alerta permanecerán disponibles de forma permanente.
Los 12 FA-50GF forman parte de una compra de 48 aviones surcoreanos acordada en septiembre de 2022 por unos $3 000 000 000. Polonia los incorporó con rapidez para compensar parte de la capacidad perdida tras la retirada y transferencia de cazas MiG-29 a Ucrania. El FA-50GF puede alcanzar Mach 1,5 y utiliza un radar Elta EL/M-2032, aunque conserva una configuración de combate más limitada que la versión prevista para las siguientes entregas.
Los otros 36 aparatos corresponderán a la variante FA-50PL, equipada con radar de barrido electrónico PhantomStrike y prevista para integrar misiles AIM-9X y AIM-120, además de sistemas de comunicaciones y designación de objetivos más avanzados. Sus entregas, previstas inicialmente entre 2025 y 2028, se desplazaron al período comprendido entre mediados de 2027 y comienzos de 2029 debido a retrasos de integración y certificación. Polonia también abandonó por motivos económicos el proyecto de modernizar sus 12 FA-50GF a una configuración superior, de modo que estos seguirán sujetos a las restricciones de su armamento actual.
La incorporación de los FA-50GF amplía las plataformas disponibles para la defensa antiaérea inmediata, pero no equivale a una capacidad de interceptación de largo alcance. Esa función dependerá de los cazas equipados con misiles guiados por radar y de los sistemas terrestres, mientras Polonia completa la renovación de su aviación de combate.










