Un fragmento de ladrillo de entre nueve y once kilogramos, lanzado desde un tejado contra soldados israelíes durante una redada en Yabed, al oeste de Jenin, alcanzó en la cabeza al sargento Amit Ben-Ygal y le causó la muerte en mayo de 2020.
El responsable, Nazmi Abu Bakr, fue condenado a cadena perpetua por un tribunal militar. La sentencia lo declara culpable de causar intencionalmente la muerte, figura equivalente al asesinato en la legislación militar aplicada en Judea y Samaria.
El tribunal también lo condenó por obstrucción de la justicia, debido a que ocultó pruebas después del ataque. Además de la pena de prisión, Abu Bakr deberá pagar más de ₪4 000 000, aproximadamente $1 300 000, en concepto de indemnización.










