La Unidad Nacional de Investigación de Delitos Económicos de Lahav 433, junto con la Unidad Nacional de Investigaciones de Insolvencia y Rehabilitación Económica del Ministerio de Justicia, detuvo el lunes para interrogatorio a un exdiputado, un conocido contratista y varios empresarios, bajo sospecha de participar en una trama de fraude inmobiliario a gran escala.
Según el informe, el exdiputado ocupa actualmente un cargo de alto nivel dentro del movimiento Likud.
Según los investigadores, el contratista, que se encuentra en proceso de quiebra desde 2012, ocultó sus derechos de propiedad sobre bienes inmuebles valorados en decenas de millones de séqueles y transfirió activos bajo su control, con lo que incumplió su obligación legal de declararlos como parte del proceso de quiebra. La investigación halló indicios de que las propiedades se vendieron a socios por precios muy inferiores a su valor de mercado, para después revenderlas a terceros al precio de mercado. Los investigadores sospechan que las ganancias se desviaron al contratista, mientras que los implicados recibieron una compensación económica por su participación en la trama.
La policía afirmó que los resultados de la investigación apuntan a un método de operación “sofisticado y sistemático”, destinado a ocultar activos a las autoridades mientras generaba ganancias por valor de decenas de millones de séqueles.
Al hacerse pública la investigación, los agentes incautaron numerosos bienes como parte de los preparativos para posibles procedimientos de decomiso.
La investigación continúa.






