La policía israelí detuvo el martes por la mañana a 14 sospechosos, entre ellos un teniente de alcalde de Nahariya, en una investigación por presunto soborno, corrupción e infiltración criminal en procesos municipales de toma de decisiones.
La investigación en Nahariya se centra en una presunta red de sobornos que habría facilitado a una organización criminal controlar licitaciones municipales y obtener beneficios por decenas de millones de shekels.
La pesquisa apunta a una red que habría permitido a una organización criminal influir en cargos clave del ayuntamiento, especialmente en áreas relacionadas con licitaciones, planificación y construcción. Esa influencia habría servido para excluir a contratistas rivales y favorecer a empresas vinculadas al grupo delictivo.
Presunta infiltración criminal en el ayuntamiento de Nahariya
Los sospechosos habrían participado en un mecanismo mediante el cual funcionarios municipales entregaban información privilegiada a contratistas vinculados con la organización criminal. A cambio de sobornos, esos funcionarios habrían garantizado que determinadas empresas ganaran licitaciones públicas.
La policía describió el caso como una “infiltración sistemática y continuada” del ayuntamiento por parte de elementos criminales. Entre los detenidos figuran también presuntos miembros de la organización implicada en el esquema.
El superintendente Diti Zeelim, agente de Lahav 433, afirmó que todo contratista o empresario que quisiera trabajar en la ciudad debía pasar por la organización criminal. Las fuerzas del orden sostienen que los sospechosos obtuvieron decenas de millones de shekels gracias a su influencia ilícita sobre la Comisión de Licitaciones y la Comisión de Planificación y Construcción.
Lahav 433 investigó el caso durante más de un año
La identidad de los sospechosos no fue revelada de inmediato. La policía difundió imágenes de agentes entrando en el ayuntamiento de Nahariya como parte de las diligencias realizadas tras hacer pública la investigación.
El alcalde Ronen Marelly ordenó a todos los funcionarios y empleados públicos cooperar con los investigadores y con las fuerzas del orden. La investigación estuvo a cargo de la unidad de delitos graves Lahav 433, con participación de funcionarios de la Agencia Tributaria, y permaneció bajo carácter encubierto durante más de un año.
Comparecencias judiciales e incautación de bienes
Los 14 detenidos debían comparecer ante el Tribunal de Primera Instancia de Petah Tikva para audiencias de prisión preventiva. Otros cuatro sospechosos fueron llevados a interrogatorio, aunque no quedaron bajo custodia policial.
Durante la operación, los agentes incautaron coches de lujo, un yate y activos inmobiliarios por un valor total estimado en millones de shekels. Las medidas forman parte del intento de las autoridades de rastrear los beneficios económicos atribuidos al presunto esquema de corrupción municipal.
Los abogados Ziv Gilad y Rinat Gilad-Perl, representantes de dos de los sospechosos, declararon que sus clientes niegan las acusaciones. Indicaron que se trata de un caso complejo y en fase inicial, y añadieron que el panorama se aclarará tras la vista de prisión preventiva.