La vida de Neria Leiter, hijo del embajador de Israel en Estados Unidos, sigue en peligro tras las heridas graves que sufrió en un ataque terrorista en Binyamin la semana pasada. Su padre, Yechiel Leiter, explicó que la familia ha observado algunas señales alentadoras, aunque estas no significan que el reservista de las FDI esté fuera de riesgo.
El embajador regresó a Israel después del atentado para acompañar a su hijo junto a su cama. La familia ya había perdido al hermano mayor de Neria, el mayor de la reserva Moshe Yedidya Leiter, quien murió en combate en la Franja de Gaza.
Al comunicar el estado de Neria, Leiter trasladó el agradecimiento de toda la familia a quienes les han ofrecido apoyo y han rezado por él. Expresó que reciben con esperanza los indicios favorables, pero insistió en la gravedad de su condición.
El mensaje incluyó una petición que se extiende a otras familias: que las oraciones por Neria también incluyan deseos de recuperación para todas las personas que han sufrido heridas graves a manos de terroristas. Leiter vinculó esta solicitud con su gratitud por la atención y el afecto que ha recibido su hijo.
El embajador describió a esos heridos y a sus compañeros como héroes que permiten perseverar y vencer a quienes recurren al asesinato y al caos. A su juicio, esa lucha tiene en juego el futuro de la civilización.
Leiter también expresó la convicción religiosa de su familia de que Dios escucha las oraciones y tiene poder para sanar incluso cuando la recuperación parece imposible. Esa confianza acompaña la esperanza con la que reciben las señales prometedoras en el estado de su hijo.
La petición al público es que mantenga las oraciones por Neria Dov ben Chana, junto con todas las demás personas que necesitan curación.










