Un proyecto para atacar una discoteca de Beersheba y otro para organizar una célula armada en Segev Shalom figuran entre los casos que el Shin Bet atribuye a residentes del sur de Israel. El servicio de seguridad interna cifra en 72 las personas arrestadas desde comienzos de 2026 por actividades presuntamente contrarias a la seguridad del Estado. De ellas, 50 han sido acusadas formalmente y todas salvo cinco poseen ciudadanía israelí.
La agencia menciona entre las actividades investigadas la preparación de atentados y el contrabando de armas a través de la frontera. Para ilustrar sus acusaciones, presenta únicamente dos expedientes judiciales, ambos conocidos desde meses anteriores, que implican a seis ciudadanos israelíes de la localidad beduina de Segev Shalom y fueron tramitados ante el Tribunal de Distrito de Beersheba.
Uno de los expedientes corresponde a Abdullah Gergawi, de 20 años, sospechoso de preparar un atentado con explosivos contra el club nocturno Forum de Beersheba. Fue detenido en julio y el caso se conoció públicamente en agosto. El Shin Bet sostiene que Gergawi se identificaba con organizaciones como Estado Islámico y Hamás, mantenía contactos con integrantes del Estado Islámico y había expresado su intención de trasladarse a zonas de combate de ese grupo en el extranjero.
Cuando las autoridades anunciaron su arresto, también mencionaron que el joven había establecido comunicación con una persona que se presentó como terrorista palestino. La acusación contra Gergawi corresponde a un expediente distinto del que afecta a los otros cinco residentes de Segev Shalom.
En la segunda investigación, los cinco acusados habrían intentado establecer en Segev Shalom una organización armada inspirada en los batallones de grupos terroristas de Judea y Samaria. El Shin Bet atribuye a la iniciativa una afinidad palestina. Uno de los jóvenes habría dirigido el proyecto, promovido en redes sociales mensajes de incitación al terrorismo y buscado reproducir aquel modelo de organización.
Entre los demás acusados figura una persona que, de acuerdo con la investigación, aceptó en principio participar en los planes del supuesto dirigente para atacar a tiros una comisaría de Segev Shalom y cometer un ataque con armas blancas y de fuego en la estación central de autobuses de Beersheba. Otro integrante, descrito como el “ingeniero” del grupo, habría consultado material sobre explosivos y asumido la preparación de esos dispositivos contra las fuerzas de seguridad israelíes.
El cuarto acusado habría manifestado su disposición a intervenir en el ataque contra la comisaría. Al quinto, que también habría aceptado incorporarse a la célula, el Shin Bet le atribuye planes de ejecutar desde hacía dos años un apuñalamiento en nombre del Estado Islámico, además de la intención de realizar por su cuenta un atentado con bomba tras salir de prisión.
La descripción actual de este expediente difiere de la divulgada en julio. En aquella ocasión, la policía y el Shin Bet hablaron de cuatro detenidos y acusados, no de cinco, y denominaron “célula” al grupo, sin referencia a una afinidad palestina. También explicaron que el presunto dirigente decidió organizarlo para combatir a las fuerzas de seguridad israelíes después de los disturbios de 2021 en ciudades israelíes de población judía y árabe.
Un alto cargo del Shin Bet, cuya identidad no fue facilitada, considera que estas investigaciones y otras similares reflejan el riesgo de que ciudadanos israelíes organicen células para preparar atentados, algunas con características casi militares. La agencia no detalló los otros casos que integran el balance de 72 arrestos ni explicó por qué difundió ahora una nueva declaración sobre los dos expedientes previamente conocidos.










