Emily Damari publicó este sábado, tres años después del sábado negro, un mensaje en su cuenta de Instagram sobre los momentos más difíciles que vivió durante su cautiverio en manos de Hamás. También difundió fotografías de su estancia en el hospital Shifa.
Damari recordó que, a esa misma hora tres años antes, se encontraba dentro de la Franja de Gaza después de haber sido secuestrada junto a su amigo Gali Berman. Escribió que él había acudido para acompañarla en los momentos más aterradores de su vida y que allí volvió a comprender el significado de la expresión “miedo a morir”.
Sobre su paso por Shifa, describió una habitación llena de sangre y un cadáver en el suelo junto a ella. Relató que un hombre se acercó, se presentó como “doctor Hamás” y estaba acompañado por otros diez hombres armados con fusiles Kalashnikov. Damari escribió que, en ese momento, solo rezaba para que Dios la protegiera.
También se refirió a su estado médico y al tratamiento que recibió. Señaló que las imágenes permiten comprender la gravedad de sus heridas y añadió: “Las personas que entienden un poco de medicina pueden comprender que el hecho de que yo esté aquí es un milagro”.
Damari contó que su pierna continuó con hemorragia durante cuatro meses dentro de Gaza debido a una herida de bala abierta. Añadió que unos puntos de sutura que debían retirarse después de dos semanas permanecieron en su mano durante 365 días.
En su mensaje agradeció a Dios, a su familia y a las fuerzas de seguridad. También afirmó que sobrevivió gracias a quienes estuvieron con ella durante el cautiverio y destacó especialmente a Romi Gonen.
Damari expresó además su agradecimiento al pueblo de Israel por no dejar de luchar por el regreso de los rehenes. Escribió que ese apoyo les permitió volver, abrazarse con sus familiares, contar lo que habían vivido y continuar su recuperación.
Cerró su publicación con una declaración sobre su apego a la vida: “Los amo, y más que nada amo la vida. Simjat Torá 5787”.










