Flydubai solicitó permiso para reanudar sus vuelos a Israel una semana después del ataque ocurrido en un vuelo entre Dubái y Tel Aviv. La aerolínea sostuvo que la investigación sobre el caso se acerca a su cierre y que varios empleados fueron despedidos.
Funcionarios del Ministerio de Transporte de Israel también recibieron una invitación para visitar Dubái la próxima semana. Miri Regev, ministra de Transporte, mantiene hasta ahora su rechazo a la solicitud de la compañía.
El 30 de septiembre, el copiloto omaní Hamam al-Hammami atacó al capitán Smit Machchhar durante el vuelo. Su presunto objetivo era estrellar el avión, que transportaba a unas 180 personas, en su gran mayoría israelíes. Machchhar y varios pasajeros israelíes lograron reducirlo y frustraron el ataque.
El episodio provocó críticas en Israel contra el Ministerio de Transporte y el sistema de seguridad por los controles aplicados a tripulantes procedentes de países hostiles.
Los borradores de nuevas exigencias prevén que toda persona que no sea ciudadana israelí, incluidos pilotos y demás miembros de la tripulación, complete un formulario 48 horas antes del vuelo para que las autoridades lo revisen. Los ciudadanos de países clasificados como “rojos” también quedarían sujetos a controles del Mossad y del Shin Bet.










