La Fiscalía del Distrito de Tel Aviv presentó una acusación formal contra Avraham Hadi, residente de Ramat Gan, por presuntos actos de vandalismo e intimidación cometidos en las oficinas de Tel Aviv de los canales 12 y 13, el diario Haaretz y el Ministerio de Justicia.
Hadi, de 44 años, enfrenta ante el Tribunal de Primera Instancia de Tel Aviv varios cargos por intimidación y daños a la propiedad. La fiscalía también lo acusa de obstrucción a la justicia por supuestamente deshacerse de pruebas y de extorsión, tras presuntamente amenazar al Canal 12 con que “alguien morirá” si la cadena no se disculpaba por un reportaje sobre el caso de abuso de prisioneros de Sde Teiman.
De acuerdo con la acusación, el 19 de noviembre del año pasado Hadi escribió con aerosol “La sangre de los traidores será limpiada para su publicación” en una pared exterior de las oficinas del Canal 13. El mes pasado, presuntamente dañó las entradas de cristal de las sedes de otros medios y del Ministerio de Justicia.
La fiscalía sostiene que el primer ataque contra Haaretz ocurrió el 8 de julio. En el Ministerio de Justicia, los daños se produjeron el 15 y el 22 de julio, mientras que las oficinas del Canal 12 fueron atacadas el 5 y el 28 de julio. Según la acusación, durante el segundo incidente en el Canal 12 dejó una carta con una amenaza de muerte.
La noche del 30 de julio, siempre según la acusación, Hadi arrojó a la basura de su edificio en Ramat Gan los pantalones y zapatos que supuestamente había utilizado durante los actos de vandalismo. Ese mismo día fue detenido y desde entonces permanece bajo custodia.
Todos los actos de vandalismo se produjeron antes del amanecer. La acusación señala que, en cada uno de los incidentes de julio, Hadi llevaba una máscara y guantes de trabajo y empuñaba dos ladrillos.
Según la fiscalía, los ataques respondieron a “sus opiniones sobre el sistema judicial y los medios de comunicación” y buscaban “intimidar o burlarse” de los trabajadores de esos medios.
La acusación no sostiene que Hadi pretendiera intimidar a empleados del Ministerio de Justicia. En relación con los ataques contra las oficinas de esa institución en Tel Aviv, únicamente se le imputan cargos por daños materiales.






