El juez del Tribunal de Distrito de Jerusalén, Abraham Rubin, emitió hoy (domingo) una decisión respecto al recurso presentado contra la iniciativa del ministro Itamar Ben Gvir. Dicho plan pretende rodear la prisión de Ktzi’ot, donde se encuentran recluidos terroristas, con un foso destinado a la cría de cocodrilos. Esta medida tiene como objetivo aumentar el nivel de seguridad y disuasión en el centro penitenciario.
Rubin dictó una orden provisional respecto al inicio de las obras, con lo cual, en la práctica, las congeló. Asimismo, el magistrado obligó a las partes involucradas en el recurso a presentar sus respuestas a la solicitud de una medida cautelar.
El juez escribió en su fallo: “Tras examinar el recurso y la solicitud, considero que los argumentos sobre el posible perjuicio a las condiciones de los animales, en caso de que sean trasladados al centro penitenciario proyectado, merecen ser investigados. En consecuencia, justifican la emisión de una orden cautelar que prohíba efectuar dicho traslado, así como ejecutar cualquier acción relacionada con la ubicación o preparación de un recinto para tal fin. Así lo ordeno”.
El ministro Ben Gvir reaccionó a la decisión con las siguientes palabras: “Una vez más, en tiempos de guerra, el sistema judicial se pone del lado de los terroristas y frustra medidas importantes para la disuasión israelí. Sabemos que los terroristas tiemblan de miedo ante la llegada de los cocodrilos, pero el tribunal ha acudido hoy en su ayuda. Hacer una limpieza a fondo en el corrupto sistema judicial es la acción más crítica que debemos ejecutar inmediatamente después de las elecciones. No transigiré al respecto bajo ninguna circunstancia”.
Cabe recordar que las obras preliminares de excavación para construir el foso de los reptiles comenzaron el pasado miércoles en la cárcel de Ktzi’ot, como parte del programa piloto “Prisión de los Cocodrilos” que lidera Ben Gvir. Los trabajos se centraron en excavar un canal de unos 180 metros de longitud alrededor del pabellón de máxima seguridad donde se encuentran recluidos los terroristas, entre ellos, miembros de la fuerza Nukhba.
Este singular proyecto se pone en marcha después de que la ministra de Protección Ambiental, Idit Silman, declarara la semana pasada al cocodrilo del Nilo como “animal silvestre de crianza”. Dicha declaración allanó el camino legal para que el Ministerio de Seguridad Nacional impulse la iniciativa, la cual permite a un organismo de seguridad mantener cocodrilos para fines operativos.
El Ministerio de Seguridad Nacional asignó un presupuesto de aproximadamente 21 millones de séqueles para este proyecto. Estos fondos se destinarán a la construcción de los fosos y a la adecuación de las infraestructuras necesarias.






