Un gran incendio detuvo las operaciones en la planta de tratamiento de aguas residuales de Shoket, cerca de Beersheba. Como consecuencia, unos 30.000 metros cúbicos de aguas residuales sin tratar llegarán cada día al arroyo Hebrón, que ya presenta un alto nivel de contaminación, y desde allí pasarán a los arroyos Beersheba y Besor.
El Ministerio de Protección Ambiental calcula que las reparaciones podrían tardar varias semanas. Su oficina del distrito sur pidió a las autoridades locales situadas aguas abajo —Al-Kasum, Omer, Bnei Shimon, Beersheba y Eshkol— que avisen a los residentes sobre posibles malos olores, se mantengan alejados de los arroyos y eviten el contacto con el agua.
Las autoridades locales también deberán reforzar durante las próximas semanas la vigilancia de mosquitos y aplicar medidas de control de plagas si fuera necesario.
La policía investiga la causa del incendio.










