La pintura “La vida colorida”, que Wassily Kandinsky realizó en 1907, fue adjudicada por casi $42 000 000 en una subasta de Christie”s en Londres. La identidad de quien presentó la oferta ganadora no se ha dado a conocer. La venta tuvo lugar después de que la obra regresara en 2023 a los herederos de sus propietarios judíos, que la habían perdido durante la ocupación nazi de los Países Bajos.
Antes del Holocausto, el cuadro formaba parte de la colección de Hedwig y Emanuel Albert Lewenstein, un matrimonio judío residente en Ámsterdam. La familia lo había cedido en préstamo al Museo Stedelijk. Sin embargo, en octubre de 1940, pocos meses después de la ocupación alemana, terminó en una subasta de Ámsterdam cuya celebración estuvo rodeada de circunstancias que no han quedado aclaradas.
Salomon B. Slijper adquirió entonces la pintura. Décadas más tarde, en 1972, su viuda la vendió al Bayerische Landesbank por 900.000 florines neerlandeses. A partir de esa operación, la obra permaneció durante aproximadamente cincuenta años en préstamo a la Städtische Galerie im Lenbachhaus y al museo Kunstbau de Múnich.
La familia Lewenstein inició en 2017 un procedimiento judicial para reclamar su devolución. La disputa continuó hasta que, en 2023, una comisión independiente alemana recomendó restituir la pintura a los herederos.
La comisión aplicó el criterio de que las obras de arte incautadas durante la ocupación nazi deben considerarse obtenidas mediante coacción, salvo que existan pruebas que demuestren lo contrario. La restitución permitió que los descendientes recuperaran la obra, que posteriormente fue vendida en Londres.










