La inteligencia artificial podría elevar la productividad económica a tasas de dos dígitos y facilitar la fabricación de productos que actualmente requieren conocimientos técnicos especializados. Jeff Bezos, fundador de Amazon, considera que esta transformación será posible gracias a la capacidad de las nuevas herramientas para acelerar las invenciones y reducir las dificultades que existen entre concebir una idea y convertirla en un producto físico.
Bezos no tiene una estimación precisa del crecimiento que podría generar esta tecnología, pero cree que los aumentos de productividad podrían alcanzar porcentajes de dos dígitos en el conjunto de la economía.
“No sé qué cifra ponerle a ello, pero quiero decir que podríamos ver ganancias de productividad de dos dígitos en la economía”, sostuvo el miércoles durante una entrevista con Bret Baier en “Special Report”, de Fox News.
El empresario atribuye ese potencial a la relación entre la innovación y el crecimiento económico. Su expectativa es que las herramientas de inteligencia artificial permitan desarrollar invenciones con mayor rapidez, lo que incrementaría la cantidad de productos que pueden crearse y fabricarse.
“Es muy, muy, muy posible. Vamos a estar en un mundo con enormes ganancias de productividad porque la productividad está impulsada por la invención. Y eso es lo que estas herramientas de IA van a permitir”.
Esta perspectiva forma parte del trabajo que Bezos desarrolla como codirector ejecutivo de Project Prometheus, una empresa emergente de inteligencia artificial dedicada a crear herramientas que ayuden a los ingenieros a diseñar y fabricar productos físicos en menos tiempo.
El proyecto se concentra en lo que Bezos denomina “IA para átomos”, una aplicación de la inteligencia artificial orientada al mundo material. A diferencia de ChatGPT y Claude, cuyas funciones principales se desarrollan en entornos digitales, las herramientas de Project Prometheus están destinadas a intervenir en los procesos de diseño y producción de objetos físicos.
Una de las aspiraciones del empresario es que cualquier persona con una idea pueda convertirla en un producto sin enfrentarse a las dificultades tradicionales de la ingeniería y la fabricación. La tecnología tendría que reducir tanto el tiempo necesario para desarrollar un proyecto como los conocimientos especializados que exige su ejecución.
“Lo que queremos es que la distancia entre la idea y la fabricación real sea mucho más corta, mucho más sencilla”.
Bezos también considera que estos avances podrían modificar las condiciones del mercado laboral estadounidense. En lugar de anticipar una sustitución generalizada de trabajadores por sistemas automatizados, prevé que el crecimiento de la productividad podría provocar una escasez de mano de obra.
“Creo que va a haber escasez de mano de obra”, sostuvo.
En ese escenario, las personas tendrían mayor libertad para decidir cuánto desean trabajar. Bezos contempla la posibilidad de que algunos estadounidenses reduzcan sus jornadas a menos días por semana o que una familia pueda mantenerse económicamente con los ingresos de una sola persona.
Estas previsiones dependen de que la inteligencia artificial alcance los incrementos de productividad que Bezos considera posibles. El empresario no precisó cuándo podrían materializarse esos cambios ni estableció una cifra concreta para sus efectos sobre la economía y el empleo.










