La Administración Trump pidió a OpenAI, una de las principales empresas de inteligencia artificial, que posponga el lanzamiento amplio de su avanzado modelo de IA, GPT-5.6. Según los informes, la solicitud responde a serias preocupaciones de seguridad nacional y a posibles riesgos cibernéticos.
La medida marca un desarrollo significativo en la industria mundial de la inteligencia artificial. La solicitud fue transmitida a través de la Oficina del Director Nacional de Ciberseguridad (ONCD) y de la Oficina de Política Científica y Tecnológica (OSTP) de la Casa Blanca.
OpenAI aplicará un despliegue gradual de GPT-5.6 después de una solicitud de la Administración Trump vinculada a preocupaciones de seguridad nacional y riesgos cibernéticos.
OpenAI aceptó aplicar un despliegue gradual en lugar de poner GPT-5.6 a disposición de forma amplia. En la primera fase, solo 20 socios aprobados por el Gobierno recibirán acceso al nuevo modelo.
Según los informes, cualquier cliente adicional que solicite acceso al modelo deberá recibir autorización de una agencia gubernamental. La medida refleja una de las estrategias de lanzamiento más restrictivas aplicadas hasta ahora a un sistema de IA de última generación.
Las principales preocupaciones se centran en el posible uso indebido de modelos potentes para ejecutar ciberataques o afectar infraestructuras críticas. Esta decisión llega poco después de que la Administración ordenara también a Anthropic suspender la disponibilidad amplia de sus modelos de IA, Fable 5 y Mythos 5.
La directriz anterior incluyó además restricciones de acceso para ciudadanos extranjeros, mientras se evalúan las implicaciones de seguridad de los sistemas avanzados de IA. Si los informes se confirman, las empresas y los desarrolladores que esperan acceder a GPT-5.6 podrían sufrir retrasos significativos en comparación con lanzamientos anteriores de OpenAI.