La policía británica acusó a dos ciudadanos iraníes de preparar un ataque terrorista contra la comunidad judía de Manchester para la víspera de Yom Kippur. Salam Ahmadyan, de 36 años y residente en Liverpool, y Rahman Salehi, de 34 y residente en Salford, fueron arrestados en Manchester el domingo 20 de septiembre, la misma noche en que comenzó el ayuno de Yom Kippur de este año.
La investigación antiterrorista sostiene que ambos intentaron adquirir componentes y equipos para fabricar un artefacto explosivo improvisado. También habrían examinado posibles objetivos para el ataque y mantenido contacto con una tercera persona situada en el extranjero, posiblemente en Irán.
La comisionada adjunta Vicki Evans afirmó que la policía no considera que exista una amenaza activa para el público relacionada con este caso. Los dos acusados deben comparecer el sábado ante el Tribunal de Magistrados de Westminster, en Londres.
La ministra del Interior británica, Shabana Mahmood, dijo que Ahmadyan y Salehi llegaron al Reino Unido hace varios años en una pequeña embarcación procedente de Europa. El Ministerio del Interior indicó que uno de ellos recibió asilo y que el otro mantiene una solicitud de asilo pendiente.
Mahmood sostuvo que el Reino Unido afronta amenazas procedentes del régimen iraní y afirmó que esas acciones incluyen ataques contra comunidades judías y esfuerzos para silenciar a críticos en el extranjero por medio de representantes y redes criminales. También señaló que los hechos recientes muestran amenazas tanto de terroristas como de actores estatales extranjeros.
Los cargos se conocieron casi un año después del ataque contra la sinagoga de la Congregación Hebrea Heaton Park, en el norte de Manchester, donde dos personas murieron en un tiroteo y un ataque con arma blanca durante Yom Kippur.
Los detectives descartaron una relación entre este caso y el presunto complot vinculado con la base aérea RAF Fairford, por el cual un ciudadano británico e iraní fue detenido el jueves. Andy Burnham dijo que existían “fuertes indicios” de participación iraní en el asunto de RAF Fairford. Irán negó cualquier implicación.










