La Fiscalía general de Praga informó de la detención de una quinta persona en la investigación por el incendio provocado del 20 de marzo en una fábrica de óptica y drones en República Checa, un ataque cuya autoría fue reivindicada por un grupo activista propalestino hasta ahora desconocido.
El sábado, la policía checa había anunciado el arresto de un cuarto sospechoso y señaló que sigue buscando a otras personas presuntamente vinculadas al caso.
En su comunicado más reciente, la Fiscalía confirmó una nueva detención practicada ayer, aunque no divulgó detalles adicionales sobre la identidad del arrestado ni sobre su posible papel en el ataque.
Antes de ello, las autoridades ya habían detenido a un hombre egipcio y a una mujer checa, ambos acusados de terrorismo. Un ciudadano estadounidense también fue arrestado en la vecina Eslovaquia en relación con el incendio.
La defensa del sospechoso egipcio sostuvo que este no participó en el atentado. En una declaración difundida el sábado a través de un sitio web checo de noticias, su abogado afirmó que el hombre, identificado solo como M, tenía una coartada para la hora del ataque.
Ese mismo medio indicó que una solicitud de prisión preventiva presentada contra el ciudadano egipcio y la mujer checa, y facilitada por el abogado, muestra que ambos negaron cualquier implicación en el incendio.
También el cuarto detenido rechazó haber cometido actividad ilegal alguna, según informó el sábado la agencia CTK citando a un juez.
El grupo que se atribuyó la autoría del ataque aseguró en un comunicado publicado en internet que la empresa afectada desarrollaba armas para Israel. La compañía atacada, LPP Holding, anunció en 2023 su intención de cooperar con la firma israelí Elbit Systems, aunque sostiene que esos planes nunca llegaron a concretarse.