El presidente del Partido Sionista Religioso, Bezalel Smotrich, abordó el tema del proyecto de ley, que actualmente ocupa el centro del debate público, durante la reunión de la facción de su partido celebrada hoy (lunes).
En su intervención, Smotrich presentó lo que definió como una condición fundamental para continuar promoviendo el marco legislativo relacionado con el servicio militar obligatorio. Aclaró ante los miembros del partido que, sin el alistamiento de quienes no se dedican al estudio de la Torá a tiempo completo, resultaría imposible seguir adelante con el proceso.
“La condición para cualquier ley debe ser una declaración clara de los líderes haredíes: ‘Quien no estudie la Torá debe alistarse’”, afirmó Smotrich durante la reunión. “Ese es el requisito mínimo para avanzar en este proceso importante y necesario”.
Más adelante, durante la reunión de la facción, el presidente del Partido Sionista Religioso se refirió a las implicaciones políticas de la crisis del proyecto de ley para la estabilidad de la coalición actual. El ministro advirtió de forma explícita contra cualquier medida que pudiera provocar la disolución del Knéset o la caída del gobierno en este momento. Según su opinión, una decisión de ese tipo perjudicaría gravemente los intereses nacionales del país.
“Lo digo aquí con total claridad: derrocar al gobierno sería un grave error para el Estado de Israel, para el movimiento de asentamientos, para la seguridad y para la identidad judía del Estado”, afirmó.
Luego se dirigió directamente a sus socios políticos: “Hago un llamamiento desde aquí a los miembros haredíes del Knéset: demuestren responsabilidad hacia el Estado de Israel. No colaboren con quienes intentan derrocar al gobierno y desmantelar el bloque nacional”.
Para concluir su intervención, destacó: “Tenemos enormes desafíos por delante en el Estado de Israel durante los próximos años. Si la izquierda y los árabes que apoyan el terrorismo, Dios no lo quiera, llegan al poder, será una tragedia para generaciones”.