¿Volveremos a ver pronto animales que se han extinguido? La empresa de biotecnología de Texas Colossal Biosciences, especializada en la “resurrección” de especies extintas, ha anunciado un avance científico que podría cambiar todo lo que sabíamos sobre la conservación y la historia. La empresa ha logrado, por primera vez en la historia, que nazcan polluelos vivos de un huevo artificial, un paso que define como crucial en la misión de devolver a la vida especies como el mamut lanudo, el dodo y el moa gigante.
El primer huevo artificial de este tipo permite que el embrión de un ave se desarrolle completamente fuera de una cáscara biológica, bajo la supervisión total de los científicos a lo largo de todas las etapas de desarrollo. La empresa explica que esta innovadora tecnología resuelve un reto significativo en la recuperación de aves gigantes como el moa, ya que actualmente no existe ninguna ave moderna capaz de incubar un huevo de ese tamaño. La solución: una réplica exacta del huevo impresa en 3D en titanio, recubierta con una membrana de silicio diseñada para imitar la transferencia de oxígeno de forma más eficaz que un huevo natural.
En el marco del exitoso experimento, nacieron 26 polluelos sanos que vivirán su vida natural en las instalaciones de la empresa. El director ejecutivo y fundador, Ben Lam, explicó que la tecnología podría ayudar a salvar aves en peligro de extinción que sufren bajas tasas de eclosión. Según él, la empresa prevé que podrá devolver a la vida al dodo en un plazo de cuatro o cinco años, y al moa, extinto hace unos 600 años, a principios de la década de 2030.
El proyecto de recuperación del moa se lleva a cabo en colaboración con el Centro de Investigación Maorí de Nueva Zelanda y con el director Peter Jackson (“El Señor de los Anillos”), que actúa como inversor en la empresa. El objetivo final, subrayan en la empresa, no es crear un “Parque Jurásico”, sino devolver las especies a su entorno natural. “Utilizamos la innovación para reparar los errores del pasado y, al mismo tiempo, contribuir a la conservación de la naturaleza”, concluyó Lam.