Un reciente informe del Wall Street Journal revela que Babak Zanjani, un magnate iraní previamente sancionado por Estados Unidos, utilizó la plataforma Binance para procesar más de 850 millones de dólares. Estos fondos tenían como destino directo el financiamiento del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán.
Datos clave del esquema de lavado cripto
Para comprender la magnitud de esta operación financiera en medio de la creciente tensión geopolítica en Medio Oriente, los investigadores federales han destacado los siguientes puntos críticos:
- Volumen de capital: Se operaron 850 millones de dólares en un periodo de dos años, de los cuales unos 425 millones de dólares fueron canalizados directamente hacia el aparato militar iraní.
- Plataformas implicadas: El esquema utilizó a Binance como conducto global y a la red de intercambio digital iraní Nobitex como núcleo operativo.
- Momento estratégico: La cuenta comercial principal mantuvo un alto volumen de operaciones hasta enero, apenas un mes antes del inicio de la guerra directa entre Estados Unidos, Israel e Irán.
- Redes subyacentes: Gran parte del capital fluyó a través de BNB Chain y Tron, redes desarrolladas bajo la dirección de los multimillonarios Changpeng Zhao y Justin Sun, respectivamente.
¿Cómo operó la red de evasión dentro de Binance?
A pesar de los estrictos protocolos de cumplimiento normativo (KYC/AML) que los intercambios globales deben acatar, Zanjani logró establecer una arteria financiera fluida para el régimen de Teherán.

Operando mediante una red de cuentas gestionadas desde dispositivos compartidos por su círculo íntimo —incluyendo a su hermana y socios comerciales directos—, el magnate facilitó transferencias masivas. De acuerdo con los documentos filtrados, más de 1.700 millones de dólares fueron movilizados desde clientes de origen chino hacia billeteras digitales controladas por Irán para financiar a sus grupos proxy en la región.
El reporte subraya una grave omisión en los protocolos de seguridad: aunque los investigadores internos de Binance alertaron sobre estas irregularidades y levantaron banderas rojas en noviembre pasado, las operaciones continuaron. Fuentes policiales extranjeras confirman que entidades vinculadas al régimen iraní han seguido recibiendo fondos a través de estas redes institucionales en fechas recientes.
Frente a las acusaciones, representantes de Binance han negado de forma categórica la facilitación consciente de estas operaciones, asegurando mantener una política de «tolerancia cero ante actividades ilícitas».
La conexión con Nobitex y las ramificaciones políticas en EE. UU.
El núcleo tecnológico local de esta evasión de sanciones recae en Nobitex. Investigaciones paralelas de la agencia Reuters demuestran que esta casa de cambio digital ha procesado al menos 2.300 millones de dólares desde 2023 utilizando blockchains como BNB Chain y Tron. Dado que los usuarios de estas redes pagan tarifas de transacción, el flujo de capital iraní ha generado comisiones operativas para estas infraestructuras descentralizadas durante todo el conflicto bélico.

Este escándalo financiero repercute directamente en el actual panorama político de Washington. En 2023, el fundador de Binance, Changpeng Zhao, se declaró culpable de violar las leyes contra el lavado de dinero en Estados Unidos. No obstante, recibió un indulto el año pasado por parte del presidente Donald Trump.
El vínculo adquiere mayor relevancia al observar que tanto Binance como Justin Sun figuran como patrocinadores o apoyos clave de World Liberty Financial, el nuevo proyecto empresarial de criptomonedas impulsado por la familia Trump.
Bajo la actual administración, las agencias reguladoras, como la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), han frenado diversas acciones coercitivas contra directivos del ecosistema cripto, lo que añade complejidad política y diplomática a los esfuerzos del Departamento del Tesoro por desmantelar las redes financieras de la Guardia Revolucionaria de Irán.