El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planteó que podría no cerrar un acuerdo con Irán si Arabia Saudí, Qatar, Kuwait y otros países del Golfo no se incorporan a los Acuerdos de Abraham, el marco de normalización diplomática con Israel impulsado por Washington.
“No estoy seguro de que debamos llegar a un acuerdo si ellos no… se suman a los Acuerdos de Abraham”, dijo Trump durante una reunión del Consejo de Ministros, al referirse a los Estados vecinos del Golfo. La declaración reforzó el vínculo que el mandatario empezó a trazar entre las negociaciones con Irán y la ampliación de los acuerdos de normalización con Israel.
Trump vinculó el pacto con Irán a la incorporación de países del Golfo a los Acuerdos de Abraham, mientras Arabia Saudí reiteró que solo normalizará relaciones con Israel si existe una vía irreversible hacia un Estado palestino.
El planteamiento llega en un momento en que Washington busca presentar avances diplomáticos tras una guerra contra Irán cuyos resultados permanecen bajo revisión. Según el texto, la República Islámica continúa en el poder, conserva el control sobre sus misiles y reservas de uranio, y mantiene influencia sobre el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio energético.
Arabia Saudí mantiene su condición sobre el Estado palestino
La respuesta saudí llegó poco después de las declaraciones de Trump. Funcionarios de Arabia Saudí reiteraron que Riad solo avanzará hacia la normalización con Israel si este acepta abrir una vía irreversible hacia la creación de un Estado palestino.
Esa condición choca con la posición del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien se ha comprometido a rechazar ese escenario. La diferencia mantiene bloqueada una posible incorporación saudí a los Acuerdos de Abraham, pese a la presión de Washington para ampliar el marco regional.
Trump sostuvo ante periodistas que los países del Golfo “le deben” a Estados Unidos sumarse a los Acuerdos de Abraham después de que Washington iniciara la guerra contra Irán. De acuerdo con su argumento, esos Estados quedaron durante semanas bajo la amenaza de Teherán y deberían responder con una decisión diplomática favorable a la normalización con Israel.
Washington evita precisar si habrá una condición formal
Cuando se le preguntó si condicionaría de forma específica un acuerdo con Irán a la adhesión de esos países a los Acuerdos de Abraham, Trump evitó fijar una posición cerrada. “No voy a [decirles] qué está condicionado y qué no”, respondió.
El presidente también preguntó al enviado especial estadounidense Steve Witkoff si habrá países que se sumen a los acuerdos. El asesor principal no ofreció una confirmación y se limitó a señalar: “Sin duda, estamos impulsándolo”.
La posición de Trump introduce una nueva variable en las negociaciones con Irán, al relacionar un eventual entendimiento con Teherán con la arquitectura diplomática regional entre Israel y los Estados árabes. Sin embargo, la condición saudí sobre la cuestión palestina y la negativa de Netanyahu a aceptarla limitan por ahora el margen para una ampliación inmediata de los Acuerdos de Abraham.